enero 20, 2015

Sucre se descuaderna


El departamento de Sucre es un cadáver insepulto que nació corrupto, parido por terratenientes y politiqueros de la época. Medio siglo ha sido suficiente, deberíamos clausurarlo. #NoMásSucre.

En realidad mi opinión no es exclusiva de este vergonzoso departamento en el cual nací. Pienso igual sobre Bolívar, Atlántico, Cundinamarca, Boyacá, Valle y todos los demás. No más departamentos en Colombia. Deberíamos planearnos mejor porque esos focos de corrupción, orquestados desde la corrupta Bogotá, hacen daño a la Nación.

En el caso puntual de Sincelejo, capital de la infamia, la gente de la ciudad merece otra suerte, otro destino, otra clase dirigente. Esta realidad corrupta, violenta y vulgar, que deshoja una a una las esperanzas, la han creado durante décadas los Guerra, los García y ahora la quiere continuar un tal Acuña. Es increíble que CUATRO miembros de una misma familia se repartan el poder en Sucre: tres congresistas y un gobernador. O el Departamento de Sucre no vota más por los Guerra en las próximas elecciones o hay que renombrarlo: Departamento de Guerra. #NoMásGuerra #NoMásGarcía #NoMásAcuña

Aunque repito que soy más de la tesis de que habría que acabar con Sucre, anexando la parte norte a Bolívar y la parte sur a Córdoba. Y luego anexar Córdoba a Antioquia, Antioquia a Risaralda, Risaralda a Caldas, Caldas a Tolima, Tolima a Cundinamarca y, por último, acabar con Cundinamarca. Por el otro lado anexar Bolívar, junto a Atlántico, Cesar y Guajira, al Magdalena, luego Magdalena a Santander, Santander a Boyacá, Boyacá a Cundinamarca y repetir el ejercicio con todos los departamentos de uno de los países más corruptos del mundo.

Pero bueno, dirán los bienpensantes que Colombia firmó el 10 de diciembre de 2003 la Convención de Naciones Unidas contra la corrupción y que el 27 de octubre de 2006 fue ratificada. Es cierto, pero ¿de qué sirve esa firmita si el país se desangra día a día en el 30 y el 40 y el 70% que sus dirigentes se roban? Los corruptos son genocidas porque matan niños de hambre, viejos y mujeres en embarazo en los hospitales, etc. Deberíamos juzgar la corrupción como un delito de lesa humanidad como propone el maestro Álvaro Restrepo.

No vayan a malpensar ahora que estoy haciendo campaña. No me interesa la política, excepto para revelar su horrendo rostro. Bien tengo claro lo que el escritor brasilero Millôr Fernandes: “Acabar con la corrupción es el deseo de quien no ha llegado al poder”. Y esta es una realidad brutal en el caso colombiano, en el que un exministro confesó a una escritora -sin el mínimo asomo de vergüenza- que la política consistía en “robar mucho en el menor tiempo posible”.

Mientras los corruptos sigan en plena campaña, visiblemente cínicos y admirados, el asunto será cada día peor. Al menos pongámoslos en su sitio y señalémoslos en plena calle como lo que son. Que les quede el escarmiento de la presión social. Retirémosles el saludo. Cambiemos de acera. Ignoremos sus hipócritas manos tendidas. Condenemos su risa.  

No olvidemos queridos lectores, que los políticos (concejales, diputados, congresistas, alcaldes, gobernadores, ministros, presidentes) están hechos para obedecernos, no para mandarnos.

Por Ensuncho de la Bárcena
@HombreHicotea

3 comentarios:

Nena Inconveniente dijo...

Contundente. Y muy de acuerdo con tu propuesta y la de A. Restrepo.
Excelente artículo!

Ensuncho De La Bárcena dijo...

Gracias, Poeta. Besos.

MILDRETH RACCINI dijo...

Muy interesante para reflexionar.