enero 10, 2015

Cartagena, la más

Foto: De La Bárcena

Por estos días la ciudad es la más deseada, la más visitada, la más fotografiada. Sin embargo, como la amo entrañablemente, debo decirles lo que pienso y siento al respecto.

Este fin de semana concluye la temporada de fin de año que, seguro, reporta muy buenos balances a los establecimientos de comercio involucrados en el sector turismo. Cosa que me alegra en profundidad. Pero no todo es comercio, hay más. Esta semana concluye el primero de los tres eventos culturales de trascendencia que se desarrollan entre nosotros: el Festival Internacional de Música, cuya programación artística es de calidad, incuestionable.

Pero hay que sugerir, con el respeto que me merece doña Julia Salvi, un par de asuntos susceptibles de mejorar. En primer lugar, los eventos “gratuitos” en la Plaza de San Pedro son cercados por odiosas vallas que excluyen y contribuyen a zanjar las diferencias sociales, además de que son casi que “reservados” para un patrocinador y en ellos parece ser más importante la transmisión de televisión que el público presente.

Otro de los asuntos que suscitan incomodidad entre los cartageneros es que el staff del Festival es foráneo en su mayoría. Ni siquiera tiene oficina en Cartagena. El evento pareciera seguir esa perversa lógica que piensa equívocamente que el caribe es perezoso, mediocre y vulgar. Es tiempo de recapacitar al respecto, querida señora Salvi. En el Caribe, particularmente en Cartagena, hay gente muy valiosa, con alto criterio estético y profesional que puede hacer parte de su prestigioso Festival en cualquier nivel. Ya es hora de pensar en Cartagena como algo más que un simple escenario.

Pero el asunto no es exclusivo del Festival de Música. Lamenta uno, como escritor y cineasta, que los otros dos eventos trascendentales: Hay Festival y Festival de Cine, sigan tratando a la ciudad como un simple escenario. Que solo la vean como un lugar donde lucrarse, que se piense más en ella como destino comercial y no como un destino artístico. La prueba: el Hay Festival tampoco tiene oficina visible en Cartagena y, con el respeto que me merece doña Cristina Fuentes, su programación parece responder al oscuro interés del mundo editorial mezclado con el aún más oscuro mundo político capitalino. Por su parte, el Festival de Cine cada vez más es una pieza de un monopolio económico que este nuevo año trae importada a una improvisada directora desde los Andes, habiendo gente digna en la ciudad y en el caribe que podría asumir esa responsabilidad con altura, hidalguía y profesionalismo. Gente que podría retornarle, además, esa mística que el Festival ha perdido con los años y que fue su sello de origen.

Estas cosas que ocurren en Cartagena, para no cansarlos, son las que lo hacen pensar a uno en que la ciudad es más tratada (y mal tratada) como una prostituta que como la Gran Dama que es. Y entonces recuerda uno la Canción para la Magdalena, del gran Joaquín Sabina: “la más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras…”

Por Ensuncho de la Bárcena
@CineastaRural

2 comentarios:

Tucultura dijo...

A todo esto se suma ahora el Art Cartagena, sin lugar a duda son unas grandes iniciativas pero todos compartimos la misma opinión "son eventos donde se debe ver mas involucrado los impacto social, económico en la ciudad". Los mismo entes gubernamentales han permitido esta prostitución y veo muy bien nombrado el termino porque es vendida a la empresa privada y solo unos pocos son beneficiados. Que hacer?? todo esta por hacer, pero se necesita ademas una comunidad mas unida y articulada, mientras este divida esto seguirá sucediendo enésimas veces a la potencia. Solo se esta como espectador aveces señalando y no se toman las acciones respectivas. De mi parte como emprendedora cultural, representante de Ong Culturales se que no es fácil, es compleja la situacion ante un poder político corrupto y un poder económico que viola.

humberto.bustos@gmail.com dijo...

Muy de acuerdo con Ensuncho de la Barcena,con quien hago tribuna, de que si bien los festivales, de música y Literatura tienen como destino para su sede la ciudad de Cartagena, no es menos cierto que en la organización de los eventos, se tenga la representación regional.los Festivales de música y literatura, no son el paseo de fin de año, organizado para los funcionarios del ministerio de Cultura, quienes copan gran parte de la boletería. Quien dijo que no debe contarse obligatoriamente con la agremiación de escritores de la costa. No que inviten a uno de ellos, sino que estos puedan participar en la planificación del evento y tener por supuesto conversatorio sobre la identidad cultural del caribe.