junio 25, 2013

San Marcos se alista para el XIII Festival Nacional del Porro Cantao




Con el aval del alcalde municipal, Arnulfo Ortega, y del presidente del Concejo, Dumer Barco, la organización recibió un importante respaldo en su tarea de gestión de recursos para la realización del XIII Festival Nacional del Porro Cantao Inédito con Banda, del 30 de agosto al 1 de septiembre del presente año.

El compromiso fue firmado en sendas presentaciones formales que tuvieron lugar el 3 y el 10 de junio, respectivamente. Ahora la intención es asegurar el apoyo del sector privado y de la Gobernación de Sucre, a través de los recursos administrados por el Fondo Mixto de Promoción de la Cultura y las Artes. El Festival ya cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura.

Por su parte, el maestro Adolfo Castro, se mostró muy honrado con la decisión de dedicar el Festival a resaltar su nombre y su carrera. “Gracias doy a la Fundación Festival del Porro Cantao Inédito con Banda, por su noble gesto y, por su apoyo, a la Alcaldía y al Concejo. Saludos a mi pueblo, muy pronto nos vemos”, dijo el maestro.


Adolfo Castro, sanmarquero del mundo

Nació el 19 de marzo de 1937, en San Marcos del Carate. A los 14 años comenzó  a estudiar música con el maestro Juan De La Cruz Piña. De 1951 a 1956 tocó en las corralejas y fandangos de su pueblo natal, con la Banda San José que dirigía el maestro Piña. Los 2 primeros años tocó trombón y los 3 siguientes la trompeta.

En 1956 se fue a Sincelejo a tocar con la Orquesta del Ñato Montes. A partir de entonces hizo parte de la Orquesta de los Hermanos Martelo, la Italian Jazz, la Dilido, la de Edmundo Arias y la Sono Ritmo, con las cuales grabó como trompetista. Del año 1961 a 1966, vivió en Medellín, donde grabó con emblemáticas agrupaciones como: “Juan Piña y sus Muchachos”, Alfredo Gutiérrez y “Pedro Laza y sus Pelayeros”.

En 1966 se fue a vivir a Bogotá. En 1968 participó como trompetista fundador de la “Orquesta Tropibomba” con la cual acompañó varias veces a Celia Cruz y Matilde Díaz.  En 1969 regresó a Medellín para hacer una gira por Venezuela y Ecuador con la Orquesta de los Hermanos Martelo. En el mismo año se fue de nuevo a Bogotá, donde comenzó a grabar con el pianista Joe Madrid en el programa de Jimmy Salcedo, integrando la célebre “Colombia All Stars”. Con el jazzista Madrid hizo varias grabaciones, incluso acompañaron al gran Tito Puente. En 1972 viajó a Curazao y regresó a Bogotá después de dos años. En 1976 viajó a New York con la orquesta del gran maestro Lucho Bermúdez.

Otras grabaciones y viajes importantes en su larga trayectoria: grabó dos discos con su propio grupo “Adolfo Castro y sus Afro Costa” para el sello Polydor. Viajó a Rio de Janeiro con su grupo y con el Grupo Clase fue a Sao Paulo. Con Galy Galiano viajó a Venezuela, Ecuador, Méjico y Estados Unidos. Con el Grupo Kalamary estuvo en Estados Unidos y con la Orquesta Los Caribes unas 5 veces más. Con Totó La Momposina grabó la trompeta de “Los sabores del Porro” y fue a una gira por España.  Con la Orquesta “Los Veteranos del Caribe” fue a República Dominicana y a Perú. Con la “Orquesta Filarmónica de Bogotá” grabó dos discos con arreglos del maestro Francisco Zumaqué. También grabó un disco para la Orquesta Filarmónica de Bogotá, con arreglos del maestro Raúl Rosero y una presentación en el Teatro Colón.


A lo largo de sus 60 años de carrera artística ha acompañado a innumerables artistas colombianos en presentaciones y grabaciones. Inclusive a reconocidos artistas extranjeros como: Celia Cruz, Raphael, Julio Iglesias, Marco Antonio Muñiz, Sarita Montiel, Richie Ray y Bobby Cruz, Daniel Santos y otros.

Su más conocida composición es el porro “San Marcos”, grabado inicialmente con los Hermanos Martelo y reproducido por el Grupo Kalamary, la Orquesta Frenesí y la Orquesta de Juancho Torres. Otras de sus bellas creaciones son: “Que Suene el Porro”, grabado por “Los Veteranos del Caribe”; “Díganle a mi Amada”, paseo grabado por Alfredo Gutiérrez; “El Montañero”, porro grabado por su propio grupo y “Síguela Síguela”, grabado por Los Corraleros de Majagual.

El maestro Adolfo Castro ha tenido, paralelamente, una carrera en los medios de comunicación colombianos. Son célebres sus participaciones en Radio Nuevo Mundo, Radio Santa Fé y en programas musicales de televisión como: “Cuánto Vale Su Actuación”, “Sabariedades”, “Exitosos”, y el muy recordado “Compre La Orquesta”.


“Doy gracias a Dios por haberme permitido tocar con todas estas orquestas y conocer a muchas personas, que siempre me recuerdan a través de la música”, dijo emocionado el Maestro.

junio 19, 2013

Aves de paso



 I

A las peligrosas rubias de bote 
que en el relicario de sus escotes 
perfumaron mi juventud. 

Al milagro de los besos robados 
que en el diccionario de mis pecados 
guardaron su pétalo azul. 

A la impúdica niñera madura 
que en el mapamundi de su cintura 
al niño que fui espabiló. 

A la flor de lis de las peluqueras 
que me trajo el tren de la primavera 
y el tren del invierno me arrebató. 

CORO

A las flores de un día 
que no duraban, 
que no dolían, 
que te besaban, 
que se perdían. 

Damas de noche 
que en el asiento de atrás de un coche 
no preguntaban 
si las querías. 

Aves de paso, 
como pañuelos cura-fracasos. 

II

A la misteriosa viuda de luto 
que sudó conmigo un minuto 
tres pisos en ascensor. 

A la intrépida "cholula" argentina 
que en el corazón con tinta china 
me tatuó "peor para el sol". 

A las casquivanas novias de nadie 
que coleccionaban canas al aire 
burlón de la "nit de Sant Joan". 

A la reina de los bares del puerto 
que una noche después de un concierto 
me abrió su almacén de besos con sal. 

CORO

A las flores de un día 
que no duraban, 
que no dolían, 
que te besaban, 
que se perdían. 

Damas de noche 
que en el asiento de atrás de un coche 
no preguntaban 
si las querías. 

Aves de paso, 
como pañuelos cura-fracasos. 

III

A Justine, a Marylin, a Jimena, 
a la Mata-Hari, a la Magdalena, 
a Fátima y a Salomé. 

A los ojos verdes como aceitunas 
que robaban la luz de la luna de miel 
de un cuarto de hotel, dulce hotel. 

CORO

A las flores de un día 
que no duraban, 
que no dolían, 
que te besaban, 
que se perdían. 

Damas de noche 
que en el asiento de atrás de un coche 
no preguntaban 
si las querías. 

Aves de paso, 
como pañuelos cura-fracasos.

Por Joaquín Sabina

(Úbeda, 12 de febrero de 1949)