febrero 20, 2013

LO MEJOR DEL 53 FICCI



Este jueves, 21 de febrero, comienza la edición 53 del certamen cinematográfico más antiguo de América y uno de los más bellos del mundo: el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI).

Comparto con los lectores de CINEASTA RURAL los hitos más importantes de este imperdible festival, al que tengo el privilegio de asistir de manera continua desde 1996. Este será, Dios mediante, mi festival número 18.

1. Este año el FICCI se mantiene completamente gratuito. Y se ha ampliado el aforo en un 60% - las funciones comenzarán a las 9:00 a.m. - y el número de películas se ha incrementado en un 20%, con lo que tendrá 140 filmes representando a 32 países. La organización del Festival espera que estos esfuerzos les permitan lleno total en las salas y que la audiencia no se quede por fuera.

2. Este año la cosecha de cine local e internacional tiene una calidad excepcional. El programa del 53FICCI permitirá descubrir voces originales y provocadoras, historias absorbentes y conmovedoras de directores nuevos y consagrados.

3. Tributo a Harvey Keitel. El 53FICCI rinde homenaje a uno de los actores más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Con una carrera de más de 40 años y más de 130 películas, Keitel ha interpretado algunos de los más recordados personajes de todos los tiempos junto a los directores más talentosos del cine americano: Martin Scorsese, Ridley Scott, Quentin Tarantino y Paul Schrader, para nombrar algunos. Adicionalmente, el Festival presentará 10 de las películas más exitosas de su carrera.

4. Tributo a Julio Medem, quien es sin lugar a dudas uno de los directores más importantes del cine contemporáneo español. El 53 FICCI celebra su visión y logros artísticos y se podrá apreciar la mayoría de su obra.

5. En su sección Retrospectivas, el Festival exhibirá gran parte de la obra del director italiano Vittorio de Sica, el haitiano Raoul Peck, y el americano Paul Schrader, quienes con sus películas dieron un vuelco a la cinematografía de sus países de origen.

6. La sección Gemas, donde se exhibe la más reciente obra de consagrados directores y las películas premiadas en los más prestigiosos festivales internacionales. Esta sección es ahora competitiva gracias al premio Gemas RCN que apoya el lanzamiento de la película en Colombia.

7. Salón FICCI presenta paneles informativos, conversatorios y Master Classes para complementar las proyecciones y ofrecer así vitales oportunidades académicas y de formación. Algunos de los participantes en Salon FICCI son: Harvey Keitel, Paul Schrader, Raoul Peck, Luis Tosar, Julio Medem, Andres Di Tella, Eric Cantona y Bel Borba.

8. La competencia Colombia al 100% se continúa fortaleciendo. Este año cuenta  con 14 filmes (9 de ellos sonestrenos mundiales) en una sólida sección que obligó a dejar varios títulos por fuera, evidencia de la buena situación que vive el cine colombiano. La fuerza de esta sección demuestra que los productores nacionales le están apostando al FICCI como plataforma de lanzamiento no sólo nacional, sino también internacional, acercándonos a pasos agigantados al objetivo de crear un espacio indispensable para apoyar nuestro cine.


9. Bel Borba, "El Picasso del pueblo," considerado uno de los secretos culturales mejor guardados del Brasil, estará en el 53 FICCI presentando el documental sobre su trabajo, BEL BORBA AQUÍ, y dispuesto a trabajar con la comunidad cartagenera en la realización de algunas intervenciones artísticas en espacios públicos de la ciudad.

10. El reconocido futbolista francés Eric Cantona presentará el documental de Gilles Perez y Gilles Rof, Los rebeldes del fútbol, que se proyectará en la sección Cine bajo las estrellas.




febrero 17, 2013

Cara a cara con Rojas Herazo



Esta noche de jueves Cartagena de Indias está agitada. El centro de la ciudad, acostumbrado al incesante fluir de propios y extraños, es visitado por un gigante. La Universidad y otras instituciones han organizado la celebración de los sesenta años de vida artística del poeta, novelista y pintor Héctor Rojas Herazo.

Nacido frente al mar caribe de Tolú a principios de los años veinte, Rojas Herazo ha hecho lo que le ha dado la gana con la vida. La ha moldeado a su antojo, la ha esculpido, dibujado, fotografiado, trazado, soñado, cantado, imaginado, narrado. Y ella, materia dispuesta, ha sabido brillar en sus manos de creador incansable. Las manos, esos “mágicos instrumentos de la creación y el deseo”, como bien supo decir.

Hace un rato hemos presentado el primer número de la revisa CICLO con unos colegas estudiantes. En el acto de lanzamiento hubo grupo de rock, bolis y aplausos. Tan pronto terminó he venido corriendo hasta la Biblioteca Pública para saludarlo.

Este hombre que está sentado hoy en el centro del escenario, este animal de monte hecho Poesía, nos ha dejado versos inigualables, escenas prodigiosas, delirantes páginas que nadie más ha sabido capturar, desde el patio de su casa. “De aquí somos y esto somos. Lo demás es tristeza, ruido de nadie, mundo”. El mismo poeta que había leído en esa misma Biblioteca, años atrás. El mismo que guarda silencio y observa a quienes le rinden tributo. Místico y escéptico, al tiempo. Ahí está, asediado. Fotografiado. Espero a que se despeje la marea y, revista en mano, me lanzo al agua.

“Maestro, aquí puede leer una columna suya publicada hace 50 años, exactamente el 21 mayo de 1948”, le digo. La recibe. La observa, acaricia su portada. La abre. “Ese día se publicó la primera columna de su amigo Gabriel, en El Universal. Y la fecha coincide con una carta enviada por Miguel de Cervantes al Rey de España, solicitándole un trabajo en Cartagena. Su Majestad respondió negativamente”.


Sonríe. Sus ojos se clavan en los míos. “Este hombre es un huracán”, pienso. Un toro de lidia. Lo siento resollar. En cualquier momento, con una simple embestida, con un batir de alas, puede destruir la Biblioteca, la Ciudad, el Continente. Pero no dice nada, solo me observa con ternura. Le doy las gracias. Estrecho su mano. Vuelve a sonreír. Jorge García Usta, mi profesor de crónica, toma una foto. “Esta te la cobro. Y cara”, advierte cómplice.

No lo volví a ver. Pero tuve el privilegio de estrechar sus manos de gigante. A él, quizá el hombre más grande que haya visto. Cabeza de gigante, ojos de gigante, cuerpo de gigante. El mismo que anotó, en su carnet de escritor, una de las frases más contundentes que he leído: “Ninguna idea justifica un cadáver”.

Héctor es un guerrero de los símbolos. Su pintura sabe mestizar la vanguardia de Altamira con la antigüedad de la urbe. Es un animal que no cesa de inspirarme cada día. Especialmente cuando siento que uno puede hacer con su vida lo que le venga en gana. Sin importar si somos reconocidos. Sin importar si algún estudiante, cincuenta años después, va a recordar lo que escribimos.

Tiempo después de aquel encuentro se nos fue el Maestro, en pleno abril. Su viaje final lo emprendió desde Bogotá, a comienzos de este siglo. En 2005 se nos fue también el profesor García Usta, en medio de la fiesta. Era diciembre.

Nunca vi esa foto.

febrero 11, 2013

La renuncia del Santo Padre



Esa mañana, luego del Ángelus, Su Santidad se sintió algo mareado. Era lunes de carnaval.

Al momento de tomar el almuerzo, tuvo otra Revelación. La aridez del despiadado mundo consumista había ocupado sus más recientes preocupaciones. Citó a los Cardenales y, en tono solemne, dijo algo que necesitó casi 600 años papales y más de 85 terrenales para ser pronunciado: “Estoy mamado”.

A partir de entonces, llueven las renuncias.







Dedicado a Fabián y Giuliana, en el Bellavista

febrero 06, 2013

Balance del Hay Festival Cartagena 2013



La última noche del Festival de Literatura más prestigioso del país estuvo iluminada por la Gala del Libro Favorito. Cada uno de los autores presentes recomendó un libro.

Joao Paulo Cuenca (Brasil): “Pasajero del final del día” de Rubens Figueiredo
Patrick Deville (Francia): “Elogio de los viajes sin sentido” de Vasili Golovánov
Antonio García Ángel (Colombia): “Borges” de Adolfo Bioy Casares
Tryno Maldonado (México): “La edad de hierro” de J.M. Coetzee
Mario Mendoza (Colombia): “La hora azul” de Alonso Cueto y “Némesis” de Philip Roth
Eurig Salisbury (Gales): “El señor de los anillos” de J. R. R. Tolkien
Javier Cercas (España): “Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes Saavedra


A la pregunta de EL HERALDO sobre cuál de sus libros definitivamente no recomendaría, solo dos respondieron: Javier Cercas y Tryno Maldonado. Cercas dijo que “El móvil” y Maldonado dijo que no recomendaría ninguno de los que ha publicado, que prefería recomendar los de sus compañeros de escenario.

Por otro lado, EL HERALDO conversó con algunos participantes y asistentes sobre cuatro tópicos, con el ánimo de hacer un balance.


Jimena Velasco, psicóloga.

Lo novedoso: Hay Joven y Hay 25
Lo mejor: El conversatorio con William Ospina
Lo peor: La conferencia de Paul Dolan
Lo mejorable: Algunas fallas en la programación y el sonido de algunos eventos.


Mario Mendoza, escritor.

Lo novedoso: Hay Joven.
Lo mejor: El conversatorio con Javier Cercas
Lo peor: No hay mucha población estudiantil
Lo mejorable: Que haya financiación para traslados y hospedaje de estudiantes


Antonio García Ángel, escritor.

Lo novedoso: Se siente cada vez más apertura. El Hay Festivalito, por ejemplo.
Lo mejor: El conversatorio de Mario Vargas Llosa y Julian Barnes sobre Madame Bovary. Y por supuesto, la fiesta.
Lo peor: En lo personal, me quedé con ganas de escuchar a Erri de Luca por un cambio en la programación del que no me enteré a tiempo.
Lo mejorable: Que dure cuatro días más.


Oscar Collazos, escritor.

Lo novedoso: Demasiados eventos simultáneos. La diversidad de disciplinas.
Lo mejor: Mario Vargas Llosa en el Centro de Convenciones, primero abucheado y luego aplaudido. Incluyendo la recomendación del alcalde de Cartagena en su decreto: “El baile del chivo”.
Lo peor: El carácter políticamente correcto de la entrevista de Vargas Llosa en el Centro de Convenciones.
Lo mejorable: Los precios de algunos eventos. Incluso, debería haber unos cuantos más gratuitos.


Rodolfo Lara, escritor.

Lo novedoso: Hay Joven, espacio exclusivo.
Lo mejor: Las mujeres, tanto en el escenario como en el público.
Lo peor: El esquema de conversatorio cerrado, sin mucha participación del público.
Lo mejorable: Abrir más espacios.

Por Ensuncho de la Bárcena
Fotos: Javier García Salcedo

febrero 04, 2013

“La felicidad es una noche en Cartagena”: Paul Dolan



En una divertida conferencia en la que usó diapositivas poco convencionales, el autor de “Una mente para la felicidad”, confesó haberla descubierto en Cartagena. “Anoche supe qué es la felicidad. La tristeza es tener que dar una conferencia a la mañana siguiente”, dijo el profesor de Ciencias del Comportamiento de la prestigiosa London School of Economics.

En un lenguaje desenfadado y durante una hora, el profesor Dolan abordó la problemática de la felicidad. “Colombia es el país más feliz del mundo. Estados Unidos es el número 31. Hay que aclarar que las encuestas que miden esto son hechas con preguntas muy generales, tipo, ‘¿Qué tan satisfecho se siente usted con su propia vida?’”.

Hay muchos indicadores que no son tenidos en cuenta. Según Dolan el asunto depende de lo que hacemos, pero también de con quién lo hacemos y por cuánto tiempo. “Según nuestras investigaciones, las vidas más felices son aquellas que guardan un equilibrio entre el placer y un propósito”.

Haciendo gala de un corrosivo humor, se refirió también a la pareja. “Está demostrado que la felicidad conyugal dura aproximadamente 3 años. Luego viene el divorcio. Si uno tiene suerte, vuelve a ser soltero nuevamente. Eso contribuye a aumentar la felicidad. Mi consejo es que sigan posponiendo el matrimonio”, dijo Dolan entre risas.

La mayoría de los libros de autoayuda proponen que para ser feliz hay que cambiar. Dolan, a cambio, propone cambiar el entorno. “Si uno no se siente feliz con algo, es mejor dejarlo”, afirmó. Pero no se quedó en la esfera de lo íntimo. “Los que hacen las políticas públicas deberían tomarse más en serio la medición de la felicidad. En el Reino Unido lo estamos intentando”. La tristeza es una enfermedad contagiosa y los gobiernos deberían disminuir su impacto. Claro que “tratar constantemente de ser feliz es algo que nos puede hacer muy infelices”, según Dolan.

En otro aspecto importante de su conferencia, el profesor británico manifestó que la gente con Fe es normalmente más feliz porque “la religión nos da la sensación de cumplir con un propósito”.

Foto: El Tiempo

febrero 03, 2013

Vargas Llosa tiene lista su próxima novela



El Premio Nobel de Literatura 2010 reveló que hace poco acaba de terminar una nueva novela que se titula “El héroe discreto” y está ubicada en la realidad peruana de hoy.

En medio de un auditorio abarrotado y con media hora de retraso por actos protocolarios que causaron la rechifla de los asistentes, dio inició la conversación entre el novelista y ensayista peruano Mario Vargas Llosa (1936) y el ensayista colombiano Carlos Granés (1975).  Los protagonistas hablaron durante una hora esencialmente sobre dos de los libros del ahora Marqués de Vargas Llosa: “La ciudad y los perros” y “La civilización del espectáculo”.

Los inicios

“Cuando escribí mi primera novela la vocación literaria no tenía reconocimiento social. Al contrario, te empujaba a los márgenes de la sociedad. Con esa idea comencé a escribir”, dijo Vargas Llosa elegantemente vestido. Incluso recordó que “La ciudad y los perros” fue rechazada por varios editores en su país hasta que el hispanista francés Claude Couffon (1926) le sugirió enviarla a España al joven editor Carlos Barral, quien decidió publicarla.

Realidad o ficción

Cuando su padre le descubrió la vocación literaria, se alarmó porque pensaba que era un pasaporte al fracaso. “Él asociaba el oficio con la bohemia y las malas noches, por lo cual pensó que la mejor cura era el colegio militar. Así llegué al Leoncio Prado. Fue una experiencia desagradable porque había crecido a ciegas de la sociedad”, dijo el autor. En ese entonces Perú era un país fragmentado, incomunicado y el colegio era una reproducción de la sociedad en la que estudiaban los incorregibles, los que aspiraban a la carrera militar y los becados. “Cada muchacho llevaba al colegio su propio mundo. Ese colegio me permitió tener un conocimiento mucho más objetivo del país y de la realidad. Y, contrariamente a lo que quiso mi padre, allí leí y escribí mucho”. Hasta logró convertirse en un escritor profesional. “Escribía cartas de amor con las que ganaba dinero para comprar cigarrillos”.


San Marcos

Los problemas de la sociedad los había descubierto gracias a sus lecturas, antes de entrar al Leoncio Prado. Los personajes que más lo seducían eran los rebeldes. Esa fue la razón por la cual decidió entrar a la Universidad de San Marcos – pública – y no a la Universidad Católica – privada -. “Soñaba con ser comunista así que elegí la universidad de los cholos. San Marcos era un foco de resistencia de la dictadura. Incluso milité de manera clandestina en el partido comunista, durante un año”. Uno de los libros que más lo marcó en esa época fue “La noche quedó atrás” (Out of the night) novela autobiográfica de Jan Valtin, agente agente doble en la Alemania nazi. “Esa novela me hizo romper con el oscurantismo comunista, por su falta total de espíritu crítico. Luego vino Jean Paul Sartre y me salvó del sectarismo. ‘Las palabras son actos. Cada palabra puede producir cambios en la realidad’. Recuerdo con mucho cariño esa frase suya.”

Europa

Al terminar la universidad, en 1958, ganó una beca para estudiar en España. Allí comenzó a escribir “La ciudad y los perros”. “Esa novela me enseñó a escribir. Me enseñó cuál era mi mejor manera de contar una historia”. Por ese entonces leía a Faulkner, de quien aprendió la importancia de la forma En 1959 llegó a París, ciudad en ebullición, donde leyó “Madame Bovary” de Gustave Flaubert y quedó deslumbrado. “Leí toda su ficción y luego su correspondencia. Nada puede estimular tanto a un joven escritor que la correspondencia de Flaubert. Esa es mi único sugerencia para alguien que quiera dedicarse a esto.”

Su primera novela fue finalista del reputado Premio Formentor, pero no ganó. Sin embargo Roger Caillois, jurado del premio, la propuso a la prestigiosa Editions Gallimard cuyo editor, al momento en que lo conoció le dijo una frase que aún recuerda: “Su novela es más profunda de lo que usted cree”. Desde entonces Vargas Llosa supo que hay preguntas que una novela suscita, pero que no puede responder.

Todo eso fue antes del ‘boom’, antes de los premios, antes de la fama. Cuando era un joven aprendiz que soñaba con ser grande en el mundo de las letras.


Fotos: El Heraldo y archivo particular

febrero 02, 2013

“La música está al servicio de la Poesía”: Susana Baca




En una fluida conversación con el compositor y productor Iván Benavides, la prominente compositora y cantante peruana Susana Baca conmovió a la audiencia del segundo día del Hay Festival de Cartagena.

Luego de su concierto en la Plaza de la Aduana, la noche de apertura del certamen literario, la dos veces ganadora del Grammy Latino hizo un recorrido por la memoria y los afectos. Recordó, por ejemplo, la noche en la que Paco de Lucía conoció el cajón peruano, hoy tan presente en la música flamenca.

“Yo estuve allí. A Paco su Embajada en Lima le ofreció una recepción muy elegante, a la que asistió, un poco intimidado. Luego se escapó a una reunión en casa de un amigo, donde escuchó fascinado a un gran cajonero llamado Eusebio, quien le regaló el instrumento a su percusionista.” Un tiempo después, el cajón peruano entró a formar parte de la gran familia flamenca. Pero no fue fácil, según recuerda Baca: “A los flamenquistas tradicionales no les gustó el cajón peruano. Es muy bello saber que ahora es muy aceptado”.

A propósito de su impecable interpretación de “Las caras lindas” dijo: “Ismael Rivera es parte de nuestra vida. La salsa es de gran significado para nosotros, porque es reivindicativa. Hace poco estuve en un concierto de Cheo Feliciano y me sorprendió bellamente ver a miles de jóvenes coreando sus canciones. Héctor Lavoe es un santo de los barrios populares. Su fotografía está en las casas de nuestra gente. Su rostro está pintado en las paredes de nuestras calles”, afirmó.

En el momento más emotivo de la conversación, Benavides hizo subir al escenario a Cecilia Silva, cantante de Cartagena, quien interpretó la canción “Deja ya de pensar” de autoría de Doña Susana. Ella, al escucharla, no pudo evitar las lágrimas.


 El origen

“Comencé en la música gracias a mi madre. Ella trabajaba como cocinera y, al volver a casa, le encantaba ponernos música en un pequeño tocadiscos. A prendí a bailar viéndola a ella. Estar en el escenario es volver a la infancia. A ese sentimiento de que todo es muy cercano, muy espiritual. Por eso canto descalza, porque canto con los pies”.

África

“Hace unos años estuve en Nigeria. Y me recibieron como a una madre. Me cantaron desde el primer día. Fue un encuentro con los ancestros. Y logré ver el sufrimiento en las caras de la gente porque las cosas no andaban bien por allí. Es lamentable que la riqueza del suelo de un país no llegue a la vida de los pueblos”.

Los poetas analfabetas

“En nuestros países hay muchos poetas que no conocen, ni conocieron, el alfabeto. Cuando descubrí estas joyas, muchas de las cuales no habían sido grabadas, me propuse hacerlo. Para que no murieran. Para servir de puente entre las generaciones. Para que el olvido no se lleve tantas cosas valiosas.”

La calabaza

“Viajando por mi país conocí a Tano Urbina, de 91 años, quien tocaba la calabaza, un instrumento de los tiempos de la esclavización en el que eran servidas las raciones de maíz. Un día remoto alguien descubrió que, al darle la vuelta, servía de percusión. Aprendimos mucho de él, de sus versos. Varios meses después el viejo se nos fue, pero nos legó su herencia. Hoy hay sembríos de calabaza en el pueblo donde vivía él. Y los jóvenes tocan la calabaza por todos lados. Cuando fuimos a la feria de Sevilla en 1992, nos pidieron que la lleváramos. Es bello saber que la memoria de este músico no se perdió”.

La voz

“No sólo es vehículo de palabra y sentido. También expresa las cosas que piensas. La misma voz que canta ‘no a la exclusión’, ‘no a la desigualdad’ también canta poemas de amor”.

El tambor

“Cuando escucho un tambor sonar, mi alma se libera. Ahí se acaba la experiencia humana y comienza lo desconocido.”


Fotos: Revista Diners y El Universal