diciembre 13, 2012

Mitad Ángeles, Mitad Demonios, La inquisición de los inquisidores



 Luego de ser una de las exposiciones más visitadas de Bogotá en el 2011 llega a Cartagena de Indias la controversial muestra fotográfica “Mitad Ángeles, Mitad Demonios” del gran fotógrafo colombiano Mauricio Vélez. Estará en el Palacio de la Inquisición a partir de hoy, 13 de diciembre de 2012, hasta el 30 de enero de 2013.

La inquietante muestra es un recorrido fotográfico de las ideas del bien y del mal, llegando a ser controversial cuando evoca a miembros de la Iglesia en actitudes non sanctas, razón por la cual llega a Cartagena de Indias bajo el título: “Mitad Ángeles, Mitad Demonios, La Inquisición de los Inquisidores”.


“Traer a Cartagena ‘Mitad Ángeles, Mitad Demonios’, precisamente a un edificio tan emblemático del bien y el mal como lo es El Palacio de la Inquisición, implica un ejercicio de relectura del trabajo de Mauricio Vélez y por supuesto una fabulosa posibilidad de navegar el eterno dilema humano” asegura María del Pilar Rodríguez, curadora de la muestra.

Mauricio Vélez es un fotógrafo colombiano ampliamente reconocido por sus labores en una extensa variedad de publicaciones, generando siempre un altísimo impacto por las calidades estéticas de su trabajo; calidad que mantiene esta muestra, pero que nos permite abordarlo desde otra perspectiva, una visión más onírica. A diferencia de sus trabajos comerciales, ésta exposición  nos presenta el resultado de los muchos años que lleva Vélez de estar observando, estudiando y leyendo personas y personajes a través del lente. Ejercicio a través del cual ha logrado hacerse a una mirada muy personal de lo que son las concepciones del bien y el mal para cada ser humano.


Desde los inicios de la humanidad, hasta la aparición de la religión y aún hasta nuestros días, cada ser humano se ha enfrentado a esos dos caminos entre lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo, la bondad y el pecado; opciones a las que ésta muestra alude para comunicarnos propuestas estéticas propias de un creador que hace camino desde la esfera de lo publicitario y periodístico a lo estético y artístico.

Propuesta que ha desarrollado haciendo uso de sus inquietudes personales, conocimientos técnicos, apropiaciones estéticas y en colaboración con importantes artistas como: David Manzur, Carlos Jacaminojoy,  Darío Ortiz, Luis Vargas, Venus White, Walbert Pérez y Eivar Moya, Jorge Mantilla Caballero, Marco Mejia, Leovardo Perez, Carlos Mazo, Alex Rodriguez y Joel Grossman.


Con este proyecto busco generarle un espacio a la fotografía en Colombia como ha sucedido en otros países. La muestra es el reflejo de la pérdida del miedo y de la confrontación de nuestro propio ser, las imágenes están basadas en el cuerpo, la sensualidad y el arte como forma de expresión. Son arriesgadas pero con un sentido estético cuidadosamente concebido y ejecutado, con un trasfondo social que cautiva o perturba. Me gustaría que a través de mi obra las personas exploraran temas como los símbolos, en el caso de la religión, estos son símbolos  no pertenecen a la fe si no a la cultura; lo que abre la posibilidad a reinterpretaciones para sensibilizar y confrontar, siendo un importante paso hacia la modernidad, también hablo de la libertad de expresión por encima de los intereses religiosos”, afirma Mauricio Vélez.

“Mitad Ángeles, Mitad Demonios, La Inquisición de los Inquisidores” será una de las exposiciones más visitadas en Cartagena de Indias éste fin de año, no solamente por su condición estética, sino porque sin duda alguna verla en el Museo Histórico de Cartagena, Palacio de la Inquisición es un hecho contundente, trascendental, único.


Mauricio Vélez es un hombre que cuestiona. Y, para hacerlo, ríe. Ese es el sustrato de su propuesta estética. No posee ningún dogma, ninguna verdad mayúscula, ninguna doctrina. El suyo es un espíritu libertario como el de todo gran artista, aunque a él no le guste la palabra. Al ver su exposición más reciente uno no puede evitar recordar “El nombre de la Rosa” de Umberto Eco. Especialmente al monje que descubre, en la penumbra, el tratado de Aristóteles sobre la risa. Prohibido durante siglos por la Iglesia, el tratado se convierte en un instrumento liberador, como la misma risa. “La risa es del demonio”, es advertido el monje. Esa es la mirada del oscurantismo medieval, cargado de solemnidades y de ritos sagrados untados de sangre. Esa es la doctrina que Vélez se atreve a cuestionar con su serie de fotografías lucidamente logradas. Enhorabuena.

MAYOR INFORMACION:



CONTACTO:
MARÍA DEL PILAR RODRÍGUEZ. Móviles: (57) 3103613961 3008348027

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