mayo 07, 2012

El mejor sitio nocturno de Bogotá



París, New York, Rio de Janeiro… todas las grandes capitales del mundo tienen sus clubes de jazz emblemáticos. A Bogotá le ha llegado el suyo: CUBAN JAZZ CAFÉ.

Fue el escenario de la fiesta de clausura de la Feria Internacional del Libro-Filbo. Y es de la misma cadena del Havana de Cartagena; el sitio que estuvo en boca del mundo entero por los pasos de baile que demostró allí la secretaria de estado de EE.UU., Hillary Clinton, en la Cumbre de las Américas.

“Si usted es amante de las Jam sessions, descargas, improvisación en estado puro, tumbao y golpe cubano en su máxima expresión, este es su sitio”, dice su socio principal Gabriel Más Díaz. “Música para bailar y escuchar, música para pensar y para gozar, música que sale del alma”, como dijera Bebo Valdés después de una de esas primeras míticas sesiones en La Habana de los años 40.

Gabriel habla con propiedad. Más que el rey de la fiesta cubana, es un melómano empedernido, un gran conocedor de la música de la isla que cuenta entre sus amistades a enormes figuras como Alfredo de la Fe. Más Díaz es español de nacimiento, pero americano de vida y corazón. “Llegué por primera vez a América a los 22 años y ya llevo mucho más tiempo acá que en España”, dice este viajero que conoció Cuba en 1990 y desde entonces no ha dejado de ir 3 o 4 veces al año.



Llegar a tener el CUBAN JAZZ CAFÉ no ha sido fácil. El primer bar lo tuvo en Honduras, a principios de los 90. Se llamaba Zanzíbar y alcanzó a tener dos locales: uno en Tegucigalpa y otro en La Ceiba. Tras el paso del huracán “Mitch” por Centroamérica, decidió tomar rumbo a Cartagena de Indias, donde llegó a finales de 1998 a montar “Cuatro vientos” un bar de rock que tuvo mucho éxito entre los viajeros y universitarios de la época. Fue su primer sitio en la Media Luna, emblemática calle de Getsemaní. Luego de tres años en la Ciudad Heroica, Gabriel decide volver a su natal Barcelona, donde monta con unos socios el bar RAIM (http://www.raimbcn.com) donde funcionaba una clásica bodega de vinos desde 1886 y lograron convertirla en un sitio de música cubana en el barrio de Gracia. A pesar del éxito obtenido con RAIM, de su corazón no salía Cartagena de Indias.

En 2006 decidió volver al histórico puerto del Caribe colombiano con la idea de montar un bar de música cubana, en vivo. Consiguió un socio, de origen italiano y el 8 de septiembre, día de la Virgen de la Caridad del Cobre (patrona de Cuba), inauguraron el CAFÉ HAVANA en la esquina de la Calle de la Media Luna con la Calle del Guerrero. Rápidamente el sitio es acogido por un público amante de la música cubana y del ambiente de un clásico bar de los años 50. El sitio se llena de turistas y de gente distinguida de la ciudad: se convierte en referencia. Y con él los empresarios del turismo advierten que la Media Luna y Getsemaní son lugares para invertir. Ya habían pasado las épocas en las que la calle se consideraba escenario del hampa.

A pesar del éxito obtenido, Gabriel no se quedó quieto. En 2008 montó, con la ayuda de un socio barranquillero, el bar VIEJA HABANA en el Casco Viejo de Ciudad de Panamá. Y tuvo tanta acogida que al año siguiente decidieron inaugurar el HABANA PANAMÁ (http://www.habanapanama.com) en un sitio muy importante históricamente, pero muy descuidado por el presente. En el mismo barrio donde vive el gran Rubén Blades, el HABANA PANAMÁ se ha convertido en el salón de baile de mayor reputación del vecino país. Por ahí han pasado Los Van Van, Willy Colón, La India, Cheo Feliciano, Richie Ray & Bobby Cruz, Willy Chirino, Larry Harlow, El Canario y muchos otros.



Y seguía sin estarse quieto. Su meta ahora era Bogotá, “ciudad de músico y melómanos, carente de sitios de calidad”, pensaba Gabriel. Y comenzó a buscar un local, desde 2009. Hace dos años contactó al dueño del sitio donde funcionó un billar durante los últimos 50 años. Y sólo hasta el año pasado le dio el sí. “Busqué el local en el centro histórico porque el centro es tierra de nadie y tierra de todos”, explica Más Díaz como una fórmula de éxito. Sin embargo no montó un clásico bar de los 50 o un salón de baile. Le apostó a algo nuevo, porque le encanta reinventarse a sí mismo. Así fue como creó, con el mismo socio barranquillero, CUBAN JAZZ CAFÉ

La barra tiene cuatro lados. Las paredes y sillones son de terciopelo rojo. Las mesas son redondas, de color negro. El nombre del local está en neón, justo en el escenario. Las grandes columnas son las que soportan todo el edificio. Se respira glamour, sofisticación, clase. “No creo en los bares de moda. Creo en los clásicos, bares que parece que tuvieran toda la vida y que están para quedarse toda la vida”, dice el empresario.

A mediados de marzo inauguró la primera parte del local: el bar. Pero está trabajando en lo que será también un enorme restaurante de comida española y latinoamericana, con capacidad para 500 personas. Y lo hará, otra vez, el día de la Caridad del Cobre con la presencia de grandes músicos del jazz latino.

Gabriel Más Díaz tardó muchos años en construir su imperio de  sabrosura cubana. Varios años en montar CUBAN JAZZ CAFÉ, que será sin duda un sitio emblemático. Lo que él no calculó, es que se trata del mismo local donde funcionó el METROPOLITAN NIGHT CLUB, el más elegante sitio de Bogotá, que inauguró el gran Lucho Bermúdez en 1943.



Más info: www.cubanjazzcafe.com
Fotos: Lina Grisales y Cortesía
Dirección: Cra 7A 12C-36, Bogotá DC

Por Juan Carlos Ensuncho-Bárcena

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