noviembre 20, 2011

Las voces de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia



Por medio de una convocatoria pública en la que participaron 344 candidatos de todo el país, fueron seleccionados 100 jóvenes – entre 14 y 18 años - para hacer parte de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia. 

Luego de una semana de conformación, integración y preparación que tuvo lugar en Paipa (Boyacá) los integrantes de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia ofrecieron su primer concierto esta mañana en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional de Colombia, con motivo del evento “Celebra la Música”. 

Como enviado especial de El Atardecer de Radio Nacional de Colombia, conversé con algunos de ellos en Paipa.



“La música la llevo en la sangre”: Aldair Angarita Quintero

Tiene 17 años y llegó con su clarinete desde Pailitas (Cesar). “Me enteré de la convocatoria por medio del profesor actual de la Banda Sinfónica “Acordes de Paz” de mi pueblo, me animé a participar y comencé a estudiar”. Angarita Quintero comenzó en la música a los 6 años, gracias al maestro José Alejandro Páez Ávila, quien llegó a Pailitas a formar una banda. “Lo conocí por medio de la emisora del pueblo cuando hizo la convocatoria a los niños que querían ingresar a la banda municipal. Les dije a mis papás que me llevaran y desde ahí comencé en la música.” Comenzó interpretando la percusión menor (maracas, panderetas, triángulos), oficio en el que pasó dos años, hasta que llegó una dotación del Ministerio de Cultura para la banda escuela y conoció a su instrumento actual. Fue a mor a primera vista. “Lo vi. Me gustó mucho. Me animé. Y le dije al profesor que yo quería aprender a tocar el clarinete. Tenía 8 años entonces”.

Al principio interpretaba porros, fandangos, puyas, mapalés, cumbias y vallenatos… hasta hace dos años, cuando llegó un nuevo profesor a Pailitas. Él traía la visión del músico académico y quería enseñarles obras del repertorio internacional: “Fue un cambio muy duro, porque es otro punto de vista”. El profesor quería formar una banda sinfónica y allá tenían la banda tradicional. Les preguntó quiénes se montaban en el barco con él. “Yo fui uno de los que levantó la mano, porque quería explorar ese otro tipo de música.” Ese no ha sido el único privilegio del que goza Aldair, sus padres lo apoyan de manera total. “Les digo que tengo que ir a la banda de tal a hora a tal hora y me dicen ‘vaya mijo que la música es un arte y es muy valioso’. Ellos son comerciantes, ambos de Pailitas y comprenden la importancia de la labor de su hijo. Incluso lo apoyaron cuando este les comentó que quería inscribirse en la carrera de Música en la Universidad Industrial de Santander. Lamentablemente el día de su examen coincidía con la llegada al campus en Paipa, por lo que decidió mejor hacer parte de la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia. “Decidí mejor venir aquí, porque pienso que se me van a abrir más oportunidades. Esa es la idea”



“Fue mi primera vez en un avión”: Sara Paulina Marulanda

Llegó desde Jardín (Antioquia) con su clarinete bajo y sus 17 años. Cuando sonríe se le dibujan hoyitos en sus mejillas. “Llevo diez años en la música, comencé en la técnica vocal con todo lo que empiezan los niños. Llevo siete años tocando el clarinete, 3 el soprano y 4 en el bajo”. Se enteró de la convocatoria para la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia gracias al director de la banda de Jardín, César Guerra, descargó las partituras, hizo el video, lo envió y pasó.

La banda juvenil de Jardín la integran 38 músicos. Y según Sara es el más lindo del suroeste antioqueño: “Es un municipio muy lindo, tiene muchos sitios turísticos, lo visita mucho la gente, es muy acogedor”. Nunca había viajado en avión, pero no le dio miedo. “Iba con mi compañero de clarinete al lado y fue chévere, bacano”. No conocía Bogotá, pero Paipa si: “Había venido en el 2006 a un concurso nacional de bandas en el que nos fue muy bien, hizo mucho frío pero conocí mucha gente.” De la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia espera adquirir más conocimientos, “aprender cosas nuevas y conocer más amigos. Los maestros son muy queridos, lo entienden a uno y le llevan el ritmo”.



“Es una experiencia muy bacana”: Santiago Muñoz Cano

Al lado de Sara Paulina, en el mismo avión, llegó Santiago con sus gafas de marco negro. Él viene de Copacabana (Antioquia), tiene 15 años y también interpreta el clarinete bajo. El director de la banda de Copacabana le contó que estaban haciendo las audiciones para una banda nacional, Santiago le dijo que quería, el profesor le dio la obra para estudiar, le consiguió una camarógrafa para que le hiciera el video, aplicó y pasó. “Llevo 6 años en la música, desde iniciación musical, comencé con el platillo. Después comencé a estudiar clarinete soprano con mi profesor Fidel, a quien le debo todo lo que sé. Me fui metiendo en la banda, estudiando, hasta ahora que toco tres instrumentos: clarinete bajo, clarinete soprano y flauta traversa. En cuanto a Paipa, dijo: “La experiencia de haber vivido esto fue lo mejor. No me gustaría que se acabara. Que si vuelven a hacer otro concierto, nos vuelvan a llamar a los mismos, porque es una experiencia muy bacana, uno conoce gente de todas partes y además darse cuenta de que tantos jóvenes tienen tanto talento es muy bacano.”



“Mi sueño es estudiar en Europa”: María Fernanda Prado

Es rubia de ojos verdes, nació en Paipa (Boyacá) hace 15 años, interpreta el saxofón tenor. Juega de local. “Es algo muy importante para mi, porque este encuentro hace más reconocido a Paipa, cuna del Concurso Nacional de Bandas”. Está en la música desde los diez años cuando hizo parte de una banda intercolegial de 300 músicos patrocinada por el departamento de Boyacá, ese mismo año comenzó en la banda infantil de su municipio, a los 12 ingresó a la banda juvenil y desde entonces está en esa banda. De la Banda Sinfónica juvenil espera mejorar su nivel, “conocer gente, socializarme más y vivir una buena experiencia”. Su sueño es ingresar al conservatorio a estudiar Música “y luego ir a Europa, a seguirme preparando.”



“El concierto estuvo muy bonito, espero que lo hayan disfrutado”: Víctor Hugo Becerra

Viene de Apía (Risaralda) tiene 14 años e interpreta el clarinete soprano. Está orgulloso de sí mismo: “Ha sido confortable saber que con mi talento y mi actitud puedo llegar a hacer grandes cosas”. Desde los 5 años interpreta el clarinete, gracias a su maestro Carlos Fernando López. Ya había estado en Bogotá y en Paipa, “pero es un honor hacerlo con la Banda Sinfónica Juvenil de Colombia”. 

noviembre 05, 2011

Hacer el Amor, no la guerra

He compilado algunas fotografías, pinturas y esculturas emblemáticas sobre parejas besándose. Espero las disfruten.


Auguste Rodin

René Magritte

Gustav Klimt

Anónima

Henri Cartier-Bresson

Auguste Rodin

Auguste Rodin

Rich Lam

@corronchochic

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