junio 17, 2011

Ser escritor es mi acto más valiente y mi mayor fracaso

Portada de mi más reciente libro*

Hace trece años me hice una autoentrevista, cuando era estudiante de periodismo en Cartagena de Indias. Está publicada en mi segundo libro con el título "El presentes es lo único que poseo".

Hace cinco años creé un cuestionario para ahondar en la sicología de algunos escritores, músicos, pintores y cineastas, con la idea de recrear una atmósfera de nuestra época y del momento preciso en el que cada entrevistado se encontraba. Hacer como una radiografía de su pensamiento.

Como sé que somos seres cambiantes, he decidido aplicarme yo mismo el cuestionario. Para ver qué tanto he cambiado desde aquella vez. Las preguntas no son las mismas, pero quien pueda leer ambas entrevistas, notará el cambio. Ahora deseo llegar a la vejez haciendo lo que más me gusta: escribir.

¿Cuál es el defecto propio que aprecias más?

Mi torcida dentadura.

¿Cuál es el defecto que más aprecias en los otros?

La locura.

¿Cuál es tu estado mental más extraño?

La cordura. Es decir, la insensatez.

¿Dónde y cómo te gustaría haber nacido?

En San Marcos, Sucre, Colombia. De cabeza.

¿Por qué razón o por quién darías la vida?

Para que la muerte no existiera.

Si pudieras matar a un personaje de ficción ¿a cuál escogerías?

No mataría, ni siquiera a un personaje de ficción. Que se mueran de viejos.

¿Cuál es tu extravagancia más estúpida?

Una cena costosa, cuando al día siguiente no tengo para almorzar.

¿En qué situaciones dices la verdad?

Bajo presión. E impresión.

¿Qué persona viva te inspira más ternura?

Mis padres.

¿A qué persona viva desprecias?

A nadie. El desprecio te esclaviza.

¿Qué palabras o frases jamás usas?

Si la dijera, la usaría.

¿Cuál es tu idea de la infelicidad perfecta?

Una familia con muchos hijos y muchos nietos.

¿Cuál ha sido tu acto más valiente?

Ser escritor.

¿Cuál es tu mayor orgullo?

Mi ortografía.

¿Cuál es la virtud más subvalorada por la sociedad?

La generosidad.

¿Qué es lo que más te gusta de tu apariencia?

Mis cejas.

¿Cuáles son los nombres que menos te gustan?

Los nombres estrambóticos, sacados de la televisión. Una vez vi a un bebé de meses llamado Tom Selleck Pérez. Me parece una broma muy cruel.

¿Qué talento desearías arrojar a la basura?

Ninguno es para arrojar, sino para cultivar.

¿Qué es lo que más te gusta de la vida?

El amar.

¿Cuándo y dónde has sido más infeliz?

No tengo recuerdos de infelicidad. Quizá de profunda nostalgia, en Bucaramanga, 1993.

Si pudieras, ¿qué mantendrías de tu familia en el tiempo?

La certeza de su amor, de su cariño, de su sentido de la protección y la solidaridad.

¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?

Ser escritor.

¿Cuál es tu posesión menos valiosa?

Una grabadora de casette que no sirve, pero no la boto porque tiene un valor sentimental.

¿Cuál es la manifestación más clara de la riqueza?

No lo sé, supongo que vivir rodeado de amigos todo el tiempo, con la agenda copada de invitaciones y un avión en el hangar.

¿Dónde quisieras vivir?

Si Dios me lo permite, me gustaría vivir unos años en New York, otros en París, otros en Madrid, otros en Roma, otros en Buenos Aires y, en la vejez última, en San Marcos.

¿Cuál es tu pasatiempo más estúpido?

Pasar horas y horas en internet, sobre todo en twitter.

¿Cuál es la cualidad que más desprecias en una mujer?

La fidelidad a una sola pareja.

¿Cuál es la cualidad que más desprecias en un hombre?

La deslealtad con un amigo.

¿Cuál es el héroe de ficción más deplorable?

El chapulín colorado, pero valoro su inmensa ternura.

¿Cuáles son tus villanos favoritos de la vida real? 

Eduardo Galeano y Hugo Chávez. Villanos, para muchos. Para mi, verdaderos anti-héroes latinoamericanos. Tipo Chapulín, o Cantinflas.

Bogotá, junio 16 de 2011.

*De 1000 ejemplares publicados, sólo se han vendido 30 en un año. Fracaso ratificado.

1 comentario:

Caterine55 dijo...

Ahora se algo más del autor de la voz desconocida y podría plantear un pequeño perfil, que creo se resumiría así:

Tiene claro que las verdaderas amistades solo se pueden hacer con personas del mismo sexo, es infiel, un poco existencialista y tiene un sentido social muy amplio. Soy Química y no psicóloga, pero resulta un poco fácil llegar a esta conclusión. En fin todos los hombres que lo conocen pueden contar con un excelente amigo, el resto cada quien lo puede deducir de la entrevista e interpretar según su escala de valores. Es importante leer el libro, quizá después de esto podríamos formarnos un mejor perfil de Juan Carlos Barcena y porque no de nosotros mismos.