diciembre 23, 2010

Arriba el Matrimonio

Por Juan Carlos Ensuncho

Hace varios años en el periódico El Universal de Cartagena de Indias divulgaba a los cuatro vientos y en clave de humor mi opción por el celibato. Hoy tengo el enorme placer de decirles que estaba equivocado. Aquella vez, confieso que me movían las ganas de burlarme de mí mismo y la desilusión por un amor perdido. Hoy me mueven la certeza y la tranquilidad que me produce el haber tomado la mejor decisión.

Ha llegado el momento de la Verdad. El período más importante en la Vida de un Hombre: el Matrimonio. Y estoy que no quepo de la dicha, como estrenando corazón. Ese mismo que hasta hace poco me tenía con una incómoda sensación de angustia, hoy me hace el hombre más feliz sobre la tierra. Porque he elegido a la mujer con la que puedo compartir los años que me quedan.

Agradezco a las demás mujeres que conocí antes y pido perdón si le hice daño a alguna, pero ahora pertenecen al pasado. Ya no es necesario seguir creyéndome el más macho porque puedo conquistar a la que me guste. Ahora elijo conquistar a la misma mujer todos los días. Quiero enamorarla desde el amanecer hasta el ocaso, para celebrarla cada noche.

El Matrimonio es una apuesta por dejar de ser niños. Dejar atrás esos incómodos momentos de vacío después del sexo. Concluir esa búsqueda incesante y frenética de una y otra mujer, en la que sólo buscamos a nuestra propia madre. El Matrimonio es un reto maravilloso que nos enfrenta al tiempo, al barro del que estamos hechos. Tener la convicción, la fe, de que todo va a salir bien aunque sepamos que vendrán días difíciles que serán superados con paciencia, ternura, tolerancia, comprensión y Amor.

Le pido al Altísimo que me de la posibilidad de conocer el mundo con mi esposa, disfrutar los logros de mi trabajo. Con ella hemos pasado momentos difíciles, hemos vividos “las verdes” y queremos vivir “las maduras”. Y, si Dios lo quiere así, traer hijos a este mundo. Y que esos hijos nos den los nietos que queremos ayudar a formar con la complicidad de dos tiernos abuelitos. Nunca antes vi con claridad mi deseo de llegar a la vejez. En compañía de Adriana será una bendición.

Hemos sido, de cierta manera, privilegiados. Porque vivimos juntos desde la noche en que nos encontramos en esta ciudad hace un poco más de cinco años. Atravesamos varias crisis de pareja que nos mantuvieron alejados un tiempo. Pero, con la certeza de que nacimos el uno para el otro, tarde o temprano volvíamos a encontrarnos.

Ya lo había dicho Octavio Paz: El Amor es Elección. En mi caso, entre todas las mujeres, escoger una sola. Y entre varias posibilidades de desarrollo intelectual, escoger una sola, también. Ahora sólo quiero vivir para la Literatura y para hacer feliz a Adriana. Compartiendo esa felicidad con sus hijos, con su familia y con la mía que ahora forma una sola familia. Gracias a todos por sus buenos deseos.

¡Feliz Navidad y Venturoso Año Nuevo!

diciembre 03, 2010

Huele a Piña




Por Juan Carlos Ensuncho Bárcena


En el pueblo de San Marcos del Carate, en el caribe colombiano, nos reconocemos por la música que oímos.

A la inmensa mayoría nos gusta la música popular, la amamos y defendemos. Encabeza el amplio listado de géneros, El Porro, Nuestro Rey, del cual disfrutamos desde antes de nacer. Otra importante mayoría gustan de la música de acordeón y de su mamá, La Cumbia. Otros, pocos, disfrutamos de los placeres de la música comúnmente conocida como clásica que no es otra que la música académica o formal.

Hemos dicho en otras ocasiones que, incluso somos cuna del porro sin temor a equivocarnos. A pesar de que el pueblo de San Pelayo, se ha autodenominado de esa forma, igual derecho tenemos los hijos de San Marcos del Carate, de llamarnos así; habida cuenta de que es precisamente un escritor sanmarquero nacido en Alsacia (Francia), Luis Striffler, el encargado de nombrar por vez primera nuestras fiestas en corralejas en honor de Santa Bárbara, celebradas el 4 de diciembre de cada año desde principios del siglo XIX. Y, justamente esta tradición festiva, heredada de la península ibérica, es la tierra fértil en la que nace El Porro, tal como lo conocemos hoy día.

Cuenta la tradición que primero fueron los instrumentos indígenas Zenú los que sirvieron de herramienta al Porro, pero que, al aparecer el ruedo vernáculo se hacía necesaria una mayor proyección sonora; por lo cual los músicos de entonces decidieron emplear los instrumentos propios de las bandas marciales, tan presentes en nuestra historia decimonónica. Este es el origen de la banda de vientos que conocemos hoy en nuestros pueblos.

En los albores del siglo XX, llegó a San Marcos, motivado por el progreso que irradiaba como puerto fluvial, un maestro de música momposino, con la intención de formar una banda. Tal proyecto lo llevó a consultar entre los hacendados del pueblo, quienes se mostraron muy complacidos con la idea y de inmediato lo apoyaron con recursos para comprar una nueva instrumentación, digna de sus enseñanzas. Fue así como nació la legendaria Banda San José, que tuvo entre sus alumnos más destacados al maestro Juan de la Cruz Piña.

Hablar de Juan de la Cruz Piña es hablar de un patriarca musical como ningún otro en la historia musical del caribe colombiano. Luego de aprender del momposino, el maestro Juan de la Cruz decide formar con sus hijos su propio proyecto: “Juan Piña y sus muchachos” que dio a luz en 1962 un disco titulado “Abran Rueda”, grabado en la legendaria disquera Fuentes de Medellín. En ese disco podemos escuchar la primigenia voz de un niño que, mucho tiempo después, daría mucho de qué bailar y gozar al pueblo colombiano: Juan Piña. A la edad de 8 años entraba de la mano de su propio padre en el mundo discográfico.

Hoy, casi cincuenta años después, seguimos celebrando ese primer disco y su larga trayectoria como intérprete vocal de decenas de temas que hacen parte del cancionero tropical latinoamericano: El Emigrante Latino, La Patizamba, La Rama del Tamarindo, La Canillona, La Luna de Barranquilla, El Emigrante Latino, El Machín, Golero Desconfiao, La Tumbacatre, El Amor Amor, El Polvorete, Graciela, Baila Simón y otras tantas que hacen a cualquier sanmarquero del mundo llenar su pecho y gritar, hondamente: ¡Qué viva mi pueblo! ¡Viva San Marcos!

Por esta y otras tantas razones, celebramos la aparición del libro de Fausto Pérez Villarreal: “Juan Piña, al fondo de su alma”. Porque nadie como Juancho logra unirnos alrededor de nuestra propia y alegre nostalgia.

noviembre 19, 2010

Cine: festivales y premios

Sergio Castro San Martín recibe el premio a "Mejor película Chilena" en SANFIC 5


A comienzos del mes de septiembre, mi esposa-prometida y yo, fuimos invitados por segundo año consecutivo a integrar el Jurado del Festival Internacional de Cine y Video de Panamá. Poder apreciar y juzgar cortometrajes y largometrajes procedentes de América, Europa y Oceanía fue una experiencia privilegiada y gratificante, que compartimos con el periodista ecuatoriano Santiago Ron.

En total se recibieron 23 producciones en competencia, entre las cuales decidimos otorgar los siguientes reconocimientos: “Mejor Documental” y “Mejor Fotografía”: LA TIERRA SE QUEDÓ (Juan Sarmiento, Colombia-Alemania), “Mejor Cortometraje Ficción”: FREE KICK (Gurnir Singh, Nueva Zelanda), “Mejor Video Clip”: PERRO CALLEJERO (Juan Camilo Villareal, Colombia), “Premio Especial del Jurado”: BEBÉ A PRIMERA VISTA (Francisco Cáceres, España). Aparte, dimos mención honorífica a los documentales literarios: “ESCRITORES Y POETAS” (Jhoram Moya, Panamá) y “UNA VIDA SIN ÉPICA” (Édgar López y Viviana Echavez, Colombia).

Sea la ocasión para agradecer la invitación a la infatigable y elegante directora del festival, la licenciada Gloria Pedroso Garriga. Panamá merece un certamen de esta categoría y bien valdría la pena un mayor y decidido apoyo de las instituciones del gobierno y de la empresa privada.

Casi a finales del mismo mes, tuve el privilegio de asistir al nacimiento del Festival Internacional de Cine de Montería, por invitación de su joven y prometedor director, Guillermo Agamenón Quintero. En esa ocasión me honró hacer parte del Jurado de Largometraje, en la grata compañía de la actriz Angelly Moncayo y del artista visual Carlos Smith. La tarea fue igualmente placentera y ardua.

Luego de una extensa jornada de deliberación, decidimos entregar los siguientes premios: “Mejor Guión”, “Mejor Actriz” y “Mejor Director”: PASEO (Sergio Castro San Martín, Chile), “Mejor Actor” y “Mejor Película”: LA SANGRE Y LA LLUVIA (Jorge Navas, Colombia).

Montería ha comenzado una nueva época de la mano de un festival que sin duda contribuirá a ampliar sus horizontes espirituales, por la vía de la cultura cinematográfica. Celebro este nacimiento y le auguro larga vida al Festival.

Finalmente, debo manifestar mi inmensa satisfacción y beneplácito al saber de la existencia de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Colombia que, a partir de este año, entregará los PREMIOS MACONDO a lo mejor del cine nacional. Es una iniciativa maravillosa que ha sido acogida por 250 personas de la industria cinematográfica colombiana y que, sin duda, será el motor del desarrollo del séptimo arte en nuestro país.

El pasado 21 de octubre, estuvimos presentes en la primera gala de los MACONDO en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá. Y estamos seguros de haber asistido a una jornada histórica. Brindamos por todos los ganadores y manifestamos desde estas líneas nuestro rotundo interés en hacer parte de la citada Academia. ¡Viva el Cine Colombiano!


(Publicada el sábado 23 de octubre en El Universal de Cartagena)

octubre 19, 2010

LA VOZ DESCONOCIDA, A LA VENTA POR INTERNET





Mi libro más reciente está a la venta de manera DIRECTA y/o POR INTERNET. Vía correo electrónico: ensuncho@hotmail.com  y vía celular/whatsapp: +573207640302

Capítulo I – Opinión

Aún la poesía
Cartagena revisitada
Arriba el celibato
La ciudad Eréndira
La solemnidad en Cartagena de Indias
Un colombiano harto de fé
Contra el fútbol
Mockus en la plaza: summa de incomodidades
El fin de la democracia en Colombia
Gaitán-Galán-Garzón: ¿víctimas de Estado?
No hay derecho
Cesó la mente más perversa
“Ningún asesinato es malo”: Álvaro Uribe Vélez
El culebrero mayor estuvo en San Marcos
¿Sombrero vueltiao? ¡No! ¡Sombrero Zenú!

Capítulo II – Periodismo

“El presente es lo único que poseo”: Autoentrevista
“La danza es una metáfora del amor”. Álvaro Restrepo
“Soy voyeurista, pero también actor”: Rafael Dussán
“Mi mayor orgullo es que mis hijos son personas decentes”: Antonio Muñoz Molina
“La mentira es la virtud más subvalorada por la sociedad”: Ángel Shangkan
“Mi pasatiempo más estúpido es chatear por internet”: Jorge Franco
“Mi mayor fracaso es no haber sido músico”: Andrés Neuman
“Me niego a creer que haya un 84 por ciento de colombianos tan imbéciles como para ser uribistas”: Antonio Caballero

Capítulo III – Música

Contra el vallenato
“Betín es una falla de origen”: Tomás Betín
“El bullerengue es lo mejor de mi vida”: Etelvina Maldonado
El pueblo más feliz del mundo
¿A qué suena Bogotá?
“Love is in the air”- Crónica de un concierto de Cerati en Bogotá (Desde afuera)
“Mi estado mental más común es la soledad”: John Harold Dávila
El porro nació en San Marcos
Empañando vidrio por Sabina – Crónica
La prehistoria de BAR

Capítulo IV – Literatura

Mi vida con ellas
Del inconveniente de haber nacido… en San Marcos
Inventario del Tercer Piso
El escritor desnudo
Soy adicto a…
El escritor y la ciudad
Capital
Martinis para un día seco – Encuentros y desencuentros con Maqroll El Gaviero
Confesiones de un escritor casado
Dos breves relatos
Pequeños milagros
Ella
Hacer Nada
Fabio, el poeta
Calle Buenos Aires
Hedonismo Libertario
Vivir con una sexóloga
13 de junio, día de San Antonio
Día del padre
Lo demás vale mondá
Meira
Michael, un thriller de primera comunión

Capítulo V – Cine

¿Quién diablos es Marcovich? – Entrevista
“No me interesa retratar la vida cotidiana de los pueblos, sino los estados mentales”: Pacho Bottía
“El colombian dream es una fábula sicodélica tropical”: Felipe Aljure
Unos pocos buenos amigos para alejar el apocalipsis – Reseña de “Apocalipsur”
¿Quién carajos es Pedro Manrique Figueroa? – Reseña de “Un tigre de papel”
“El cine para mí es un bello deber”: Carlos Reygadas
“Quisiera poder explorar otros géneros”: Andi Báiz
“Hay gente que emprende travesías muy largas sólo para encontrar silencio”: Ciro Guerra
Palabras de apertura Festicine Mompox 2009

CRÍTICA

Según el poeta Miguel Iriarte, “el libro es un ardiente testimonio de alguien inscrito en su tiempo con la intención de marcar la memoria de sus días con el humor (que transita casi siempre desde distintas estaciones del gris al negro), la agudeza, la sorna, la crítica, la visión zurda de las cosas, la polémica y una sensible adhesión a la belleza, todo ello casi siempre interpretado en un tono muy confesional, referido a todo aquello que interpela y se mueve delante y adentro del poeta. Cierra el libro una página en rojo de franca valentía autocrítica en la que el autor registra algunas opiniones de los lectores de su blog desde donde le llueven improperios muy diversos y que le dan al libro, claro está, una incuestionable noción de coherencia, si se tiene en cuenta el espíritu que anima el libro y la procedencia original de sus textos”.

El periodista Hollman Morris considera que LA VOZ DESCONOCIDA “representa una esperanza en el panorama del periodismo y la literatura colombiana, porque hay una generación que se está atreviendo a decir lo que otras no fueron capaces. Celebro su independencia, su irreverencia y su valentía de publicarlo sin el permiso de los de siempre. Enhorabuena”.

octubre 12, 2010

Oda al Cobre - Pablo Neruda


El cobre ahí dormido. Son los cerros del Norte desolado. Desde arriba las cumbres del cobre, cicatrices hurañas, mantos verdes, cúpulas carcomidas por el ímpetu  abrasador del tiempo, cerca de nosotros la mina: la mina es sólo el hombre, no sale de la tierra el mineral,  sale del pecho humano, allí se toca el bosque muerto, las arterias del volcán detenido, se averigua la veta, se perfora y estalla la dinamita, la roca se derrama, se purifica: va naciendo el cobre. Antes nadie sabrá diferenciarlo de la piedra materna. Ahora es hombre, parte del hombre, pétalo pesado de su gloria. Ahora ya no es verde, es rojo, se ha convertido en sangre, en sangre dura, en corazón terrible.

Veo caer los montes, abrirse el territorio en iracundas cavidades pardas, el desierto, las casas  transitorias.  El mineral a fuego y golpe y mano se convirtió en lingotes militares, en batallones de mercaderías. Se fueron los navíos. A donde llegue el cobre, utensilio o alambre, nadie que lo toque verá las escarpadas soledades de Chile, o las pequeñas casas a la orilla; del desierto, o los picapedreros orgullosos, mi pueblo, los mineros que bajan a la mina. Yo sufro. Yo conozco. Sucede que de tanta dureza, de las excavaciones, herida y explosión, sudor y sangre, cuando el hombre, mi pueblo, Chile, dominó la materia, apartó de la piedra el mineral yacente, éste se fue a Chicago de paseo, el cobre se convirtió en cadenas, en maquinaria tétrica del crimen, después de tantas luchas para que mi patria lo pariera, después de su glorioso, virginal nacimiento, lo hicieron ayudante de la muerte, lo endurecieron y lo designaron asesino. Pregunto a la empinada cordillera, al desértico litoral sacudido por la espuma del desencadenado mar de Chile: ¿para eso el cobre nuestro dormía en el útero verde de la piedra? ¿Nació para la muerte? Al hombre mío, a mi hermano de la cumbre erizada, le pregunto: ¿para eso le diste nacimiento entre dolores? ¿Para que fuera ciclón amenazante tempestuosa desgracia? ¿Para que demoliera las vidas de los pobres, de otros pobres, de tu propia familia que tal vez no conoces y que está derramada en todo el mundo?

Es hora de dar el mineral  a los tractores, a la fecundidad de la tierra futura, a la paz del sonido, a la herramienta, a la máquina clara  y a la vida.  Es hora de dar la huraña mano abierta del cobre a todo ser humano. Por eso, cobre, serás nuestro, ¡no seguirán jugando  contigo a los dados los tahúres de la carnicería! De los cerros abruptos, de la altura verde, saldrá el cobre de Chile, la cosecha más dura de mi pueblo, la corola incendiada, irradiando la vida y no la muerte, propagando la espiga y no la sangre, dando a todos los pueblos nuestro amor desenterrado, nuestra montaña verde que al contacto de la vida y el viento se transforma en corazón sangrante, en piedra roja.

(A propósito del afortunado rescate de los 33 mineros)

septiembre 07, 2010

ACTA DEL JURADO - FESTICINE PANAMÁ 2010


VII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE Y VIDEO DOCUMENTAL
“IMAGEN Y SONIDO LATINO EN PANAMÁ”
SEPTIEMBRE 1 AL 5 DE 2010
ACTA DEL JURADO

En la Ciudad de Panamá, siendo las 20.00 del domingo 5 de septiembre de 2010, se reunieron los miembros del Jurado del VII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE Y VIDEO DOCUMENTAL “IMAGEN Y SONIDO LATINO EN PANAMÁ”, con el fin de deliberar y otorgar los premios a entregar en el acto de Clausura.

En la competencia internacional, se recibieron 23 producciones de 7 países distintos (Alemania, Inglaterra, España, Nueva Zelandia, Colombia, Costa Rica y Panamá) y 5 categorías (Documental, Cortometraje Ficción, Video Clip, Programa de Televisión y Spot Publicitario). Entre los cuales el Jurado decidió otorgar los siguientes reconocimientos:

1. “Mejor Documental”: LA TIERRA SE QUEDÓ (Juan Sarmiento, Colombia-Alemania). Premio Panasonic: Cámara HD
2. “Mejor Fotografía”: LA TIERRA SE QUEDÓ (Juan Sarmiento, Colombia-Alemania).
3. “Mejor Cortometraje Ficción”: FREE KICK (Gurnir Singh, Nueva Zelanda). Premio Panasonic: Cámara LUMIX
4. “Mejor Video Clip”: PERRO CALLEJERO (Juan Camilo Villareal, Colombia)
5. “Mejor Programa de Televisión”: Declarado desierto
6. “Mejor Spot Publicitario”: Declarado desierto
7. “Premio Especial del Jurado”: BEBÉ A PRIMERA VISTA (Francisco Cáceres, España)

El Jurado consideró otorgar mención honorífica a dos documentales literarios:

1. ESCRITORES Y POETAS (Jhoram Moya, Panamá). Por su búsqueda y reflejo de una nueva generación de cultores de la palabra en Panamá y sugiere a su director que madure la idea y la convierta en una serie sobre la Literatura Panameña Contemporánea. Premio Panasonic: Cámara LUMIX
2. UNA VIDA SIN ÉPICA (Édgar López y Viviana Echavez, Colombia). Por su ardua labor de investigación y seguimiento y por ser un fiel reflejo de la literatura de Ramón Illán Bacca, personaje documental.

El jurado comunica que recibió algunas producciones con problemas técnicos de sonido e imagen que fueron descalificados. Sugiere a los participantes tener un estricto control de calidad (visual y sonora) de las copias inscritas al Festival.

El jurado agradece la participación del reportaje televisivo “El adulto mayor que subió al Everest” del programa LA TELEVISIÓN que se transmite por la cadena ECUAVISA de Ecuador y celebra la presencia de Jairo González, su protagonista, teniendo en cuenta que la presente versión fue dedicada al ADULTO MAYOR en Panamá.

Debido a su buena factura audiovisual, este año la dirección del Festival decidió otorgar CUATRO PREMIOS a la serie de televisión colombiana “EL CAPO”:

1. “Mejor Serie de Televisión”: EL CAPO (Fox Telecolombia)
2. “Mejor Director Serie Televisiva”: LILO VILAPLANA
3. Mejor Actuación Masculina”: MARLON MORENO
4. “Mejor Actuación de Reparto Femenina”: MARÍA ADELAIDA PUERTA

El director cubano LILO VILAPLANA, uno de los dos directores de la serie, recibe en persona las cuatro estatuillas otorgadas por el Festival.

Para constancia, se firma en la Ciudad de Panamá, el 5 de septiembre de 2010.

SANTIAGO RON
Ecuador

ADRIANA ECHAVARRÍA
Colombia

JUAN ENSUNCHO BÁRCENA
Colombia
Presidente del Jurado

GLORIA PEDROSO
Cuba
Directora del Festival

julio 18, 2010

“El suero es el ingrediente imprescindible en mis comidas”: Carlos Piña


Por Juan Ensuncho Bárcena - Cartagena de Indias, mayo 14 de 2004

Cada noche trae algo nuevo. Algo de misterio. Algo oculto. Algo de magia en sus entrañas perforadas de luz. En eso estaba pensando cuando ingresé al Teatro para degustar el concierto de la Orquesta Sinfónica de Colombia.

Llegué justo a tiempo. Recién había comenzado la función. Apenas tuve tiempo de mirar el programa, corrí el pesado cortinaje vino tinto e ingresé a la Sala. Busqué a tientas un buen lugar en platea, me acomodé y listo. "Íntima", poema sinfónico de Adolfo Mejía me sumergió en la luz crepuscular de la ciudad, en sus viejos candiles, en sus tiempos de aceite en botijuela. Un bello homenaje de la Orquesta al maestro de la música cartagenera del siglo XX, en su Teatro.

Él acaba de entrar con un amigo de la ciudad. Siempre tiene amigos donde quiera va. Atraviesan el lobby. Corren el pesado manto rojo. Ven a los músicos ponerse de pie, en retirada. Deciden devolverse a la cafetería. Conversan desprevenidos.

Después de la obra del maestro Mejía, hubo un descanso para la reubicación de los músicos quienes se disponían a interpretar al "cura rojo", Antonio Vivaldi. El Concierto en Si Bemol Mayor No. 16 para Oboe, Violín, Cuerdas y Cembalo fue simplemente sublime; con la desbordante alegría y placidez que produce el maestro del barroco veneciano. Le siguió el Concierto en Sol Menor No. 33 para Violín, Oboe, Pequeña Orquesta y Cembalo, con la destacada participación de Jorge Andrés Pinzón Mejía en el Oboe y Federico Andrés Hood Pérez en el Violín. En especial me pareció muy bien logrado el Larghetto, exquisito, lleno de esa atmósfera un poco triste, reflexiva y solitaria del violín extendido.

Al terminar la primera parte del programa, ese algo me hizo levantar de la silla. Tomé rumbo al Lobby, con intenciones de fumar. No había salido aún de la sala cuando me tropecé con alguien. De inmediato detallé en su delgada fisonomía, en su expresión sorprendida, en su cabello al ras, en su sonrisa franca. Carlos Piña Díaz, en persona.

Después de un abrazo de paisano, amigo y admirador de su obra, se me ocurrió preguntar: "¿Maestro, y qué hace por acá?". Se quedó pensativo, como quien recibe una pregunta indiscreta. Entonces, corregí: "Mejor dicho, ¿qué hago yo por acá? Este es su espacio natural". Soltó una carcajada y me explicó el motivo de su presencia en la ciudad. Ha venido a Cartagena como Invitado Especial en el gran Homenaje Nacional al maestro Lucho Bermúdez, de quien arregló hace años un muy buen disco que Colombia recuerda en la voz de Juan Carlos Coronel.

Él es Carlos. El niño bueno de Marusa. El gran amigo. El compadre que aún sigue abrazando a sus ahijados. El buen padre. El heredero de una tradición importante de músicos: Los Piña a la música colombiana son lo que los Bach a la alemana.


Días de Festival

Desde hace un par de años he venido dándole vueltas a la idea. El casete ha viajado conmigo a todas partes, ha soportado mi constante ir y venir entre San Marcos, Barranquilla y Cartagena. Se trata de una entrevista que le hice al maestro en la sala de mi casa, después del almuerzo. Entre vasos de Whisky, anécdotas y sobre todo música, atinó a responder un cuestionario extraído -en parte- de Gatopardo.

Por aquellos días, en San Marcos, celebrábamos en su honor el IV Festival del Porro Cantao. Él lucía radiante, feliz, satisfecho de que su amado pueblo estuviera reconociendo y exaltando su labor de intérprete y arreglista consumado. Respondió franco, auténtico, espontáneo, como lo merecía el cuestionario.

¿Cómo se imagina la vida después de la muerte?

No soy tan profundo para pensar después de la muerte. Quisiera imaginármela, pero no lo consigo.

¿Qué olor lo devuelve a la infancia?

La guayaba.

¿Cuál es el último libro que no fue capaz de terminar?

Cien años de soledad, porque se me perdió.

¿Qué hora prefiere para el amor?

El amanecer.

¿Cuál es el cambio de look más radical de su vida?

El que tengo ahora. (A ras)

¿Qué invento casero lo sigue deslumbrando?

La cuchara e’ palo.

¿En dónde le gustaría estar sentado?

A la orilla de la playa, en Cartagena.

¿Cómo supo que había llegado la mujer de su vida?

Después de tratarla un tiempo.

¿En qué amuleto sigue creyendo firmemente?

No tengo ninguno, pero me gusta usar el reloj en la mano derecha.

¿Cuál es el único ritual imprescindible en su vida?

Amanecer y llamar a mis hermanas para preguntarles ¿cómo amanecieron?

¿En dónde queda el paraíso?

El Viajano, 43 kilómetros pa’ entro. En San Marcos.

¿Ama a Dios sobre todas las cosas?

Sí, tengo mi Dios al que amo, por el cual pienso que hay algo poderoso en el mundo.

¿Cree en algo que nunca ha visto?

En estos momentos, creo que no. Soy como Santo Tomás: si no veo, no creo.

¿De qué se sigue arrepintiendo?

De no haber iniciado estudios en armonía. A veces me quedo corto.

¿Cuál es el insulto que más le ha dolido en su vida?

Una vez que, recién muerto mi padre, me lo mentaron de mala forma.

¿Cuál es el ingrediente imprescindible en sus comidas?

El suero.

¿Cómo le gustaría morir?

De una forma instantánea. De repente.

¿Qué miedo de la infancia conserva?

El miedo a ciertos animales, como la culebra o el sapo.

¿Cuál es el motivo de su último desvelo?

¡Caramba! Eso es muy íntimo. (Risas) Me lo reservo.

¿Cuál fue el último objeto inservible que compró?

Un radiecito a un señor que pide limosna.

Un epitafio para su tumba

No lo he pensado, pero sí: "Aquí yace alguien que fue un verdadero amigo".

¿En qué invertiría los restos de su cuenta de ahorros?

¿Los restos? (Risas) En un juego de parqués.

¿Cuál es el aparato que aún no ha aprendido a manejar?

Hay muchos. Siempre he querido aprender a manejar una tractomula.

¿Cuál es el aparato que quiere que inventen?

Una cápsula que lo aísle a uno de la rotación de la tierra, manteniéndolo en un lugar tranquilo, para no tener que hacer viajes en avión.

¿Qué ventajas tendría ser del sexo opuesto?

El que le pongan la silla a uno pa’ que se siente. (Risas)

¿Cuál es el régimen político ideal?

El socialismo democrático.

¿Qué hazaña deportiva lo ha conmovido?

Cuando Cochise se hizo Campeón del Mundo y cuando batió el récord de la hora.

¿La hazaña artística que más lo ha conmovido?

Haber compartido escenario con Justo Almario en Los Ángeles, y luego una grabación en Colombia.

¿Cuál es el músico que más admira?

Colombianos: Justo Almario y Francisco Zumaqué. Extranjeros, saxofonistas: Paquito de Rivera.

¿Cuál es el compositor que más admira?

José Barros.

¿Qué piensa de Alejandro Rodríguez?

Fue un compositor más que todo costumbrista, vivió en este pueblo, a cada cual le conocía su historia y sobre ello componía.

¿Cuál es el recuerdo más grato que tiene de su padre?

La vez que me dijo que ya estaba listo para iniciar mis estudios en saxofón, porque yo estudiaba clarinete. También cuando me tocó el primer baile, en Sahagún, me puse la primera chaqueta, la corbata... yo creo que tenía unos 13 años.

¿Y el recuerdo más duro de él?

El día que murió me tocó en los brazos, en la orilla de la ciénaga. Estaba jugando con mis compañeros de barrio, él llegó con Elvira y Fanny. Sentí que iba mal, me acerqué a él y se abrazó a mí. Cayó en mis brazos. Murió de un infarto.

Defina en una sola palabra a los siguientes personajes:

Alfonso Piña: Talento.

Berta Piña: Astucia.

Juan Piña: Buen Cantante.

Jorge Piña: Buen Músico y Amigo.

Elvira Piña: Talento, también.

¿Qué sintió cuando el público lo aclamó la noche de clausura?

Yo no lo esperaba, la verdad es que me sentí nervioso, pero a la vez con fuerza para expresar lo que sentía en ese momento. Sigo agradeciendo a mis paisanos que por mí hacen todo esto y que tengo la oportunidad de vivirlo. En vida hermano, en vida.

junio 28, 2010

BETÍN, EL CANTAGENERO


Por Juan Ensuncho Bárcena

Por fin. Ya pude escuchar el nuevo disco de Tomás Betín. Y sólo le auguro un exitoso recorrido por la radio, los autos, los audífonos y los sistemas de sonido casero. Por su impecable producción, su exquisito sonido, sus letras divertidas, tiernas, irónicas, críticas, íntimas y entrañables.

Con este disco Betín demuestra que es posible hacer buena música en Colombia. Música de autor, inteligente y respetuosa de la inteligencia ajena. Y que suene bien. Que le llegue por igual a quien quiere rumbear, al que quiere hablar, al que quiere pensar o al que, simplemente, quiere dejarse ir.

CANCIONES, UNA A UNA

PICÓ: Homenaje a Cartagena, su ciudad natal. Con la voz de Pedro Blas Julio, poeta de Getsemaní. A esas prodigiosas máquinas de música que llenan de ritmo y frenesí el aire de los barrios. Champeta deliciosa pa bailá pegaíto. Hit.

CAPITAL: Bogotá. Personajes que pasan por el lente del autor. Y él, los mete en sus versos. Es una manera de dar gracias a la ciudad que habita desde hace cuatro años. Tomás no está solo en su apuesta: comparten su voz los amigos entrañables.

COMIDA PARA PERROS: Nostalgia. El amor que pasó, como un ave, por la piel. Y dejó una estela en los sentidos. Una cicatriz.

ALÓ: Deliciosamente dylaniana, sabiniana, rolliniana. Rock del bueno. Escaso en Colombia. De bar de la esquina. De encuentros y desencuentros en el amor. Fabulosa ironía betiniana. Sello de autor.

¿Y ENTONCES?: A medio camino entre el merengue y la cumbia. Acá Betín rinde tributo a dos de sus maestros: Juan Luis Guerra y Carlos Vives. Canción protesta, pero alegre.

ENCUENTROS CERCANOS CON LA ÚLTIMA TIPA: Canción sobreviviente. A los años, a la espera, a las mudanzas. Canción terca que habla de la terquedad de seguir siendo el mismo. A pesar de los años. A pesar de los daños.

TODO MENOS TU AMIGO: Canción de serenata. Delicioso paseo romántico. Con un estupendo solo de guitarra. Para dedicar.

LOS LAUREADOS: Un grupo de amigos que se reúnen a beber. A reírse de sí mismos. A sobrellevar las penas, los desamores. Han creado “el club de los laureados del desamor”. Desen-canto.

TRINIDAD: Cumbia rockera. Mística. Viaje en el Tiempo. La gaita de Mayté nos eleva. Nos conecta. Nos regresa lo que siempre fuimos…

TEMA PARA DOS: La ternura de la vida cotidiana. El amor que se sostiene día a día. Aquellas pequeñas cosas que hacen posible la felicidad en pareja. Canción para Libia. Sostén del autor, en más de un sentido.

SU AMOR COMO TU AMOR: Un porro urbano. Compuesto para los gays y las lesbianas de todos los sexos y colores. Homenaje sensible y respetuoso a la diversidad sexual.

YO NO QUIERO HACERTE UNA CANCIÓN (DEMO): Un recuerdo del sonido casero, grabado por él mismo. Homenaje al músico que fue. Antes de este disco.

CÓMPLICES, UNO A UNO

Tomás ha hecho lo suyo con las letras y la música de todos los temas. A excepción de “Trinidad”, que contiene versos de un poema homónimo.

Alexis Galindo hizo la producción, arreglos, ingeniería y mezcla. Aparte de todos los bajos y guitarras rítmicas, así como percusión en: “Capital”, “Comida para perros”, “Aló”, “¿Y entonces?” y en “Tema para dos”. La masterización estuvo a cargo de Coney Island Studios en Los Ángeles, California. El arte y diseño es de Ángel Shangkan. Las fotos de Stephanie Garguit y Andrés Pérez.

Nino Rodríguez, su cómplice y vecino de toda la vida, hizo todos los coros y las guitarras en “Picó”, “¿Y entonces?” y en “Los laureados”. Stephanie Osorio hizo coros en “Picó”, “Capital”, “¿Y entonces?”, “Todo menos tu amigo”, “Trinidad”, “Tema para dos” y “Su amor como tu amor”.

Luis Guardela grabó la batería en “Capital”, “Aló” y en “Trinidad”, percusión en “Trinidad” y cajón peruano en “Capital” y “Trinidad”. Por su parte, César Pérez hizo la batería en “Picó”, “¿Y entonces?”, “Los laureados”, “Tema para dos” y en “Su amor como tu amor”. Gabriel “Chigüi” Calderón grabó la batería en “Encuentros cercanos con la última tipa”.

La voz de Pedro Blas Julio Romero está en “Picó”. Mayté Montero hace la gaita de “Trinidad”. Jairo Barón toca la guitarra en “Tema para dos”. Carlos Guevara toca el charango en “Capital”.
Sus amigos cantautores Andrés Correa, Alejo García, Roberto Camargo y Jorge Arana, participan en “Capital”.

Finalmente tengo que decir que es un honor para mi que Tomás haya musicalizado mi poema “Trinidad” para componer su canción. Que ya no es mía. Quizá nunca lo fue. Porque siempre fue de todos. Agradezco al autor por haberme invitado a grabar coros en “Trinidad”. Y le auguro lo mejor a PICÓ. ¡Enhorabuena!

mayo 18, 2010

En las cimas de un corazón roto



Reseña de la película española “Yo, también”

Por Juan Ensuncho Bárcena

Habíamos visto Pablo Pineda recibiendo su merecida “Concha de Plata” como Mejor Actor en el prestigioso Festival de San Sebastián.

Sabíamos que Lola Dueñas había ganado también “Concha de Plata” en Donostia y un premio Goya, como Mejor Actriz, al lado de Guille Milkyway, como autor de la Mejor Canción. Incluso habíamos visto a Lola junto a Antonio Naharro – coautor y codirector de la película – en el pasado Festival de Cine de Cartagena de Indias. Todo esto lo habíamos vivido con alegría, gracias a la participación de nuestro amigo Emilio González García como Co-productor de la cinta. Lo que no habíamos visto, increíblemente, era la película.

Pero el día llegó. Y lo que no sabíamos era que nos íbamos a encontrar con una comedia romántica. El género, tan presente en el cine norteamericano, es más bien escaso en otras latitudes. Sobre todo en producciones de bajo presupuesto.

No sé bien cuánto costó “Yo, también”, ni sé muy bien si es común en España ver cine de este género. Lo que si sé es que esta película transforma la mirada sobre el mundo. Nos da alas. Nos conecta con lo más profundo en nosotros. Eso, que aún nos es dado llamar “humano” a falta de otra palabra.

“Yo, también” es una demostración del más fino sentido del humor, potenciador de la risa como instrumento de curación; así mismo es una historia de amor que exalta a dos seres extraviados en su propia cotidianidad.

Después de la función, también conocimos a Pablo. Y nos contó que se pensó durante mucho tiempo si era conveniente hacer el papel de Daniel en “Yo, también”. Pero cuando vio el rigor y el tacto con los que los escritores y directores Álvaro Pastor y Antonio Naharro trataban el tema; y que contaban con la sensibilidad y el apoyo de Julio Medem como co-productor, ya no tuvo más dudas.

Y, de paso, nos regaló una de las películas más conmovedoras, divertidas, novedosas e irreverentes de los últimos años. Enhorabuena.


Para ver la película en Colombia: http://www.cinecolombia.com.co/movie.aspx?idpelicula=225
Web de la película: http://www.yotambienlapelicula.com/index.html

mayo 03, 2010

Por qué no me gusta el vallenato

Por Juan Ensuncho Bárcena



No sé si los lectores sepan con precisión de qué hablamos cuando hablamos de “Leyenda Vallenata”. La mayoría la confunde con el mito de “Francisco El Hombre”. Muy pocos colombianos saben el verdadero origen de semejante leyenda.

La leyenda vallenata que da origen al festival que a su vez contribuyó a la fundación del género musical, es la celebración de una masacre. Si, leen bien, de una masacre.

Según el Sistema Nacional de Información Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia, que puede ser consultado por cualquier lector con acceso a internet y a google, la “Leyenda de la Virgen del Rosario”, “Leyenda Vallenata” o “Fiesta del Milagro”, está documentada por Sancho de Camargo, Escribano de Gobernación en la Provincia de Santa Marta, en 1582, quien confirma las declaraciones del gobernador Lope de Orozco en relación con el asalto de los indios Tupes e Itotos a dicha población.

Por su parte, el cronista Juan de Castellanos, en sus Elegías sobre Invasión de los Tupes a la Ciudad de Valle de Upar, en 1586, y el alférez José Nicolás de la Rosa en su libro Floresta de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad y Provincia de Santa Marta, hacen referencia a las manifestaciones de rebeldía de las tribus de la región.

Lo que poco se nos recuerda, sobre todo por estas fechas, es que la leyenda instaura por vía divina la supremacía de los españoles invasores sobre los nativos indígenas.

La leyenda vallenata nos narra el vergonzoso azote al que fue sometida por su “patrona” una hermosa indígena llamada Francisca. La grave ofensa llegó a oídos de su Cacique, quien organizó una revancha. El 27 de abril ocurrió el ataque, en el que hubo muerte, quema de viviendas y del Templo de Santo Domingo. Es allí donde “surge de entre el humo y las llamas la figura de la Virgen del Rosario, quien con su manto ataja las flechas incendiarias de los agresores evitando la destrucción del templo”. Es decir, la Virgen toma parte en la contienda, del lado de los colonizadores.

Los nativos huyen despavoridos en busca de refugio hasta llegar a la laguna de Sicarare, cuyas aguas envenenan con barbascos y preparan una emboscada a sus perseguidores. Con la ayuda de los africanos esclavizados llegan los soldados de la guardia española, bajo el mando del capitán Antonio Suárez de Flórez, al sitio de la celada. Sedientos y cansados se acercan a beber el agua de la laguna, la cual les causa una terrible intoxicación y muerte. “Una vez más aparece la imagen de la Virgen, quien con su báculo va tocando uno a uno a los envenenados produciéndose así un milagro”. Es decir, que la Virgen salva “milagrosamente” a los invasores. La contienda termina el 30 de abril con la masacre de los indígenas a manos de la guardia española.

Por eso pienso que en tierras del Cacique de Upar el heredero del sanguinario conquistador tenía que ser, naturalmente, un paramilitar. Y su canto, el vallenato.

Semejante infamia es lo que celebran en Valledupar por estos días.

abril 15, 2010

Palabras andantes -Por la memoria del fuego-


“La verosimilitud es esa parte misteriosa que esconde, en sí misma, una fábula encantada para ser auténtica”

Por Ciro Luis Otero Pedrozo

El alucinante acto de la comunicación representa la mayor prioridad para la humanidad desde los tiempos inmemoriales cuando el mundo apenas se concebía como un mero intento y los vetustos dioses todavía no emergían de la obscuridad del caos.

Por siempre la Palabra ha sido el centro gravitacional de la existencia de cada hombre, talento que constituye una herramienta tan poderosa que trasciende más allá de si misma y del simple objeto de expresión. La Palabra tiene la divina facultad de tejer la historia a través de un eterno entrecruzamiento de finísimos hilos que son a su vez otras historias, complementos de una especie de historia general. La Palabra, así sea dicho entonces, es el intrincado tejido de la historia por muchas historias; es la historia misma que cuenta su propia historia.

En todas las culturas la Palabra ha ocupado un lugar privilegiado por su mágica tarea de transmitir la memoria de los hombres y conservar vigente la historia de los pueblos, de allí que sea considerada un patrimonio invaluable, un legado cuantioso; la herencia más considerable que hallamos podido recibir de nuestros antepasados. La Palabra ha sido pieza clave para la construcción y desarrollo de la sociedad, quizás sea la máxima manifestación del pensamiento puro, latente resultado de un intenso diálogo entre la historia colectiva y la historia individual; es decir de la existencia misma. No cabe la menor duda de que la mística ceremonia del diálogo haya sido desde siempre parte fundamental para el debido organizamiento de las comunidades, tanto en lo político y lo social, como en lo cultural y lo religioso, así lo demuestra claramente la oralidad hasta nuestros días, la palabra es pues, el génesis mismo de toda manifestación y expresión humana; cada hombre es un dios que todo lo crea cuando habla.



Dentro del imaginario colectivo de la antigua Grecia, eran las Parcas las encargadas de tejer la vida tanto de los hombres como de los dioses: Clothos cardaba, Lachesis hilaba y Atrópos se encargaba de coser la existencia. Cada hilo era una vida; de manera que si alguno se rompía era el final de una historia, de una vida, de una existencia, de muchas historias, de muchas vidas, de muchas existencias, porque cada hilo estaba conectado entre sí con todos los hilos que conformaban ese infinito telar llamado destino. De aquí que los nobles oficios de hilar, tejer, coser, escribir y hasta la misma oralidad poseen un carácter existencial vital; contar la historia.

En la misma mitología griega, Orfeo desciende al Tártaro en búsqueda de su amada Eurídice, baja entonando cantos sublimes enseñados por las musas y recitando poemas acompañados con la lira que Apolo le regalara. En el anterior pasaje queda claro que la oralidad ha secundado al hombre tanto en los avatares más simples de la vida cotidiana, como en las grandes empresas heroicas pobladas de utópicos ideales y exaltaciones interiores más allá de la inmortalidad misma. Teseo logra salir del laberinto de Creta gracias al hilo dejado por Ariadna, una vez más el hilo es sinónimo de vida y qué es esa madeja de hilo sino la historia de los pueblos contada de una generación a otra para que nunca sea olvidada, para que perdure siempre en la ardiente memoria de los hombres.

En el acto de tejer, el tiempo parece detenerse así como en el de hablar, esto sin duda era lo que pensaba Penélope cuando tejía durante el día y destejía al caer la noche la férrea espera de su amado y errante Odiseo. En su desesperanza llena de obscuras sincertezas, Ulises contaba los pormenores de su escabrosa odisea donde quiera que atracaba; ese Héroe que narraba su historia, hoy es historia. -La historia de los hombres-. Tanto el acto de tejer como el de hablar es una eterna lucha contra el tiempo y en el tiempo, es la construcción misma del llamado destino, de algún modo el resultado de estas acciones inevitablemente tiene que ser una historia, una trama, un discurso, un tejido, un texto.



La palabra texto proviene del latín textus; significa tela, de tal manera que los tejedores no son otra cosa que los escritores del tiempo, esos que inscriben y escriben en la tela no sólo su propia historia sino también aquella correspondiente a todo su pueblo y que trasciende a toda la humanidad. Así mismo es la palabra, esa memoria viva que guarda la historia de los hombres, de cada hombre, de todo cuanto existe en este mundo, es la memoria un paraíso del cual no podremos ser desterrados jamás. Construir la historia es lo que han hecho todos los pueblos de oriente a occidente, de norte a sur, de pasado a presente, la misión del narrador es recrear la historia por medio de su propia historia, al final la historia de cada hombre, de todos los hombres, la historia de toda la humanidad.

La Voz Desconocida resulta siendo parte viva de la historia, una especie de legado intimo que nos ha transmitido sin reservas nuestro entrañable amigo Juan Ensuncho Bárcena. La Voz Desconocida tiene como gran aliada la urgente necesidad de comunicarnos, un afanoso deseo de escuchar al otro y ser a su vez escuchado, lejos de la penosa impersonalidad en la que nos han sumido medios masivos como la televisión, la radio y el cine, sin desmeritar sus enormes alcances y proyecciones sociales claro está. Es evidente que a la par de la utilización de los medios electrónicos como el Internet y las telecomunicaciones, la humanidad continúa al margen de los tiempos vertiginosos su búsqueda incansable por entablar una comunicación directa y por lo tanto inmediata con el otro.

En aras de la absorbente modernidad el milenario oficio de contar se ha convertido en una de las manifestaciones artísticas más discutidas, tanto que incluso puede llegar a ser la más negada pero paradójicamente la más ejecutada, esto es consecuente ya que la palabra no puede desligarse de ningún acontecimiento de la vida cotidiana de los hombres. De La Voz Desconocida se podrá decir todo, incluso aquello que no está permitido, pero todo cuanto se diga será verdad haciendo honor a la mentira, pues es imprescindiblemente humana y en esto se refleja un arraigado acento tanto homogéneo como desigual, tanto complejo como simple, piadosa y desgarradora al mismo tiempo. La Voz Desconocida tiene la maravillosa facultad de conjugar al mismo tiempo tanto la realidad como la fantasía con la sola utilización de la palabra, “La Danza Es Una Metáfora Del Amor”-magnifica entrevista agenciada a Álvaro Restrepo- y “Contra El Vallenato”-insulso articulo de opinión-.

Siempre habrá tiempo para hablar y escuchar, para mentir y decir la verdad, para recordar y sobre todo para nunca olvidar. La Voz Desconocida aguanta todo incluso el papel, aunque seria mejor decir del blog al papel, a menudo se expresa con excesos pero también con moderación, frecuentemente nos asalta con movimientos interiores de los cuales no somos dueños y que ni siquiera nos halagan por conveniencia. A esta voz nadie podrá negarle su irreductible facultad de emocionar, mucho menos la calidad y la originalidad de semejante emoción, “Empañando Vidrio por Sabina” y “Martinis Para Un Día Seco”, “Vivir Con Una Sexóloga” y “ El Escritor En La Ciudad”.



Hoy en día existe un esnobismo de las emociones, de las sensaciones, de los sentimientos y hasta de los pensamientos, se les considera nobles y exaltantes al mismo tiempo, pero nos aprietan las entrañas y nos avergüenzan por ser a veces tan superficiales. Sin embargo La primera virtud de la Voz Desconocida es la des ser veraz y aunque no parezca por su indulgente apariencia, su autor lo es hasta la desesperación; su cálido mensaje es autentico, como cada cual es esclavo de lo que dice. La Voz Desconocida soporta las adulaciones que la acogen y también los reproches que la abruman, no hay duda de que quien habla pone todo lo esencial de sí mismo, de allí que sea misteriosa y a la vez develada para quien la escucha, en todo ser humano la verdadera vida y su parte más interesante, se desenvuelve bajo el techo del secreto como bajo el techo de la noche; la mística de la palabra.

Con el presente libro Juan demuestra claramente el irrefrenable deseo de enfrentar nuevos desafíos y escapar de alguna manera posible de la caótica modernidad, la misma que antes de proporcionar lucidez, lo que ha hecho es causar confusión. Desde su insulsa y trasnochada rebeldía en Cartagena de Indias, Blancas y Negras, ha venido cultivando un medio artístico propicio para el crecimiento individual y a la vez colectivo; un intimo imaginario de creación compartida. Constituye por lo menos en el metafórico pueblo de San Marcos del Carate un medio enriquecedor y ha servido como una guía directa para la consecución de valores y la preservación de éstos mismos, ha formado cierto grado de conciencia con relación a los procesos sociales y culturales por supuesto.

Producir algo distinto que la mera curiosidad de quien escucha, es lo que pretende esta propuesta, incentivar las ganas de continuar por un camino claro y sin obstáculos, difícil quizás pero sin espinas. La mayor pretensión tal vez sea recuperar no lo que se ha perdido, sino lo que de momento se ha olvidado, es una de las tantas formas de reiterarle a cada hombre que todavía se puede soñar, que la realidad no es más que otra forma, otro punto de vista de la maravillosa fantasía. La Voz Desconocida es una urgente búsqueda de significados, la necesidad de hacer realidad la idea de ofrecer diversidad de caminos, la guía del sendero que nos conduzca hacia la cima del propio arte, por la memoria del fuego tras las andanzas de la Palabra.

“Saberla compartir era su vocación”
Silvio Rodríguez, Unicornio Azul.