junio 19, 2008

Ir al médico


Anoche dormí muy mal. Sigo con este virus incómodo. “El abrazo de los notables” le dicen en la calle. Y con estos notables... ¿para qué indeseables?

Esta mañana no pude ir a trabajar: no tuve fuerzas para levantarme de la cama. Al mediodía pude pagar algunas facturas pendientes y almorzar con Nana. Después ella me llevó al médico, en realidad a la médica.

Y pensaba yo, mientras era auscultado, en la seguridad que nos brindan los médicos, en la confianza que nos despiertan, en la esperanza que nos dan. De allí salí a comprar las medicinas: antibiótico, analgésico y antihistamínico. La tarde estuvo increíble. Espero poderme recuperar esta noche.

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