mayo 24, 2016

Frida en Venecia, vista por Matiz


A la mexicana Frida Kahlo se le reconoce en el mundo como un símbolo del arte moderno. También como un ícono de la resistencia ante el dolor y la resiliencia ante la enfermedad.

El implacable viajero colombiano Leo Matiz, uno de los grandes fotógrafos del siglo, conoció a Frida Kahlo en la década de 1940. Fruto de su amistad, quedó una serie de imágenes que nos revelan la sensibilidad y el alma de la mexicana, más allá de los prolongados quebrantos físicos que la vida le impuso.

Las 30 fotografías, inéditas en blanco y negro y a color, sobre la pintora y su entorno íntimo, se exhibirán a partir del 17 de junio 2016 en la Galería  AR33 de San Marco, Venecia, Italia. Bajo el título Frida en Venecia, vista por Matiz, representan una aproximación espontánea, fresca y divertida a la personalidad de Frida Kahlo, de la mano del fotógrafo Leo Matiz.

Estas imágenes, captadas durante un período de la artista mexicana del que se ha hablado bastante, pero del cual no existía ningún registro fotográfico, nos revelan a una Frida sosegada, plácida ante la cámara de su amigo y en algunos registros la observamos vestida a la moda europea, sin sus tradicionales trajes de tehuana. Las  fotografías captadas por Leo Matiz sobre Frida Kahlo, corresponden a una  etapa de madurez creativa y personal de la pintora, así como el de una mujer que ha asimilado todas las traiciones de su cuerpo y las de su esposo, el muralista Diego Rivera.

Leo Matiz, que vivió en México durante los años 40 y que dijo haberse enamorado de la luz, la cultura y el pueblo de ese país, evocó alguna vez antes de su muerte en 1998 la memoria de su encuentro con Frida y Diego, confesando que “con Diego Rivera me vi varias veces y es curioso que muchas cosas, por ejemplo, que hoy se saben de Frida Kahlo, no se supieron en esa época. A mí me pareció que ella tenía una vida triste. Diego era fuerte y Frida era una mujer frágil, que estuvo afectada por su invalidez casi toda su vida. Estaba llena de corsés y de cosas, prácticamente invalida, y se la veía sufrir. Ella usó la pintura para su liberación”.

La Galería AR33 y la Fundación Leo Matiz, organizadores de la exposición, han señalado igualmente que la muestra Frida en Venecia, vista por Matiz incluirá una serie de fotografías de Frida Kahlo realizadas por el fotógrafo nacido en Aracataca, que han sido intervenidas por el artista italiano Emanuele Viscuso y que buscan provocar una penetración en el retrato, para introducirnos en  el sufrimiento artístico de la pintora y en las batallas que libró su cuerpo quebrantado y vulnerable.  “El cuerpo de una muñeca, rota y sin forma reposa sobre el retrato pintado en cálidos colores. Es una referencia fuerte al accidente que produjo la parálisis y las consecuencias que tuvo en la vida de sufrimiento de Frida. Viscuso escogió revivir el accidente, cortando en el papel e insertando pequeñas piezas de madera en las hendiduras, para recordar las heridas que laceraron su cuerpo”, ha expresado la crítica italiana Chiara Fragalá sobre las intervenciones del artista siciliano Emanuele Viscuso en los retratos de Frida Kahlo realizados por Leo Matiz.

Del mismo modo, la Fundación Leo Matiz, ha señalado que el 1 de abril de 2017 se conmemorarán 100 años del natalicio del fotógrafo Leo Matiz y para ello la institución se encuentra organizando una serie de eventos que incluirá exposiciones, conferencias  y publicaciones en México y América sobre la obra de este extraordinario artista, considerado uno de los grandes protagonistas de la fotografía en el siglo XX. Su hija Alejandra, presidente de la Fundación Leo Matiz, estará presente en la inauguración de la exposición en la Galería AR33 en Venecia.

En vida Frida Kahlo nunca estuvo en la emblemática ciudad italiana. Ahora, gracias a su entrañable amigo Leo Matiz, descendiente de venecianos, llegará por vez primera.

Texto y Foto: Fundación Leo Matiz