julio 01, 2015

Concluyó el rodaje de “Empera y La Nevera (o Los Secretos del Ñame)”


A bordo de un planchón, cruzando el río Sinú, se rodó la última escena de la ópera prima del escritor y cineasta Ensuncho De La Bárcena (San Marcos, 1975).  Es un viaje poético del Porro al Bullerengue en el que se rinde tributo a dos escritores: Raúl Gómez Jattin y David Sánchez Juliao. El rodaje de 5 días tuvo lugar entre Montería y Puerto Escondido, pasando por Cereté, San Pelayo, Lorica, Coveñas, San Bernardo del Viento, Paso Nuevo, Moñitos y Vereda del Tigre; pueblos del Sinú llenos de Arte, Literatura y Música.

“Estoy maravillado, agradecido, conmovido. Han sido días de esplendor y de intensas revelaciones. Jornadas agotadoras, pero satisfactorias. Estoy seguro de que hemos hecho un buen trabajo, pero hay que continuar. Ahora viene una etapa encantadora en la que la película cobrará muchos sentidos: el montaje”, dijo Ensuncho.


Por su parte, el productor Luis Alfredo Pinilla Henao (Montería, 1980) dice que esta, su segunda producción, es un viaje de vuelta de nuestra cultura al mundo. “Un viaje en busca de Empera, una mujer que puede ser todas las mujeres. Una road movie circular que une al Sinú con el Caribe, sus playas, fiestas y costumbres. Es una película para los dos hemisferios. Un diálogo del Porro con Diego Velásquez, del mototaxi a Mozart, del Margrave de Brandenburgo bailando Bullerengue. Una búsqueda de nuestra identidad a través de la risa, lo Real, lo surreal y lo espiritual”.


A propósito, el actor de gran trayectoria Jorge Herrera (Cali, 1948), aceptó el reto de participar en una película sin guión ni presupuesto. “Esta película parte de unas ganas de hacer cine por encima de asuntos técnicos o formales. A esta manera le hemos llamado, un poco en broma, un poco en serio: CineCero: cero guión, cero historia, cero planeación, cero cámaras, cero sonido. Cero, cero, cero”.


Ensuncho De La Bárcena dice, por su parte, que Jorge Herrera dio el 120%. “Hubo un momento en el me asusté porque que sentí que estaba dirigiendo a alguien muy grande, del nivel de Al Pacino, y creí que no lo iba a lograr. Pero pude hacerlo gracias a la humildad y rigor de Jorge, a su entrega, a su pasión. A ratos él parecía el más joven del rodaje y me impresionó mucho. Cuando fuimos a despedirlo al aeropuerto, le vimos satisfecho pero con la sonrisa cómplice de alguien que sabe que apenas estamos comenzando. Que este es solo el principio”.

“Empera y La Nevera (o Los Secretos del Ñame)” incluye imágenes que su director comenzó a rodar en 2004, cuando hizo un recorrido con David Sánchez Juliao por tierras del Sinú. “Hubo sorpresas milagrosas todo el tiempo. Es como si hubiera mucha gente desde otros planos haciendo fuerza para que todo saliera bien. Estoy muy agradecido con quienes aportaron su Belleza y sentido de Trascendencia a lo largo del recorrido. Siento una inmensa responsabilidad, porque hemos sido muy afortunados”, dice Ensuncho.


Pinilla, quien también actuó e hizo parte de la fotografía, se emociona al contar que es una película sin una sola res en la zona más ganadera de Colombia. “Con esta película queremos mostrar que el Cine y el Arte son una fuente de riqueza incalculable. “Empera” muestra lo difícil que es hacer Cine por fuera de la burocracia y de la industria, pero lo posible que resulta cuando se tienen una visión, un par de amigos y una cámara”.


Herrera, muy recordado por su papel de papá de Betty La Fea, se enfrentó durante el rodaje a la muerte de Hermes, aquel personaje que le ha dado fama y reconocimiento. “Este viaje, esta película, me permitió reencontrarme conmigo mismo, con mis propios orígenes. Y lo que más me gustó de la experiencia fue la manera como sorteamos las dificultades de todo rodaje. Respondimos unidos y a coro. Uno no siempre cuenta con esta suerte.” 


La película entra ahora en su proceso de montaje. Se calcula que estará lista para finales de año, cuando comenzará otro viaje. “Intentaremos llevarla a los principales festivales del mundo”, dice Pinilla. “Ya se verá”, dice Herrera. “EMPERO que se abran las puertas”, concluye Ensuncho.